- ¿Por qué no corres?... Una voz femenina sin una gota de ira o dolor, solo oscuridad...
-¡Vulgar y horrible! - Gritó. Un chico, estatura promedio, delgado con manos largas y corte coqueto. Quizá si cambiara la forma de su pelo esos ojos azules resaltarían más su cara y conseguiría una novia, pensó para si misma Rox quien había sido despertada con un fuerte y rotundo escándalo.
-¿Pero qué mierda te pasa? Angelo. ¡carajo!- Rox gritá desesperada- realmente no tiene tiempo para pelear, hace unos días que llegó a la ciudad y este chico no paraba de hacerle preguntas, era excesivamente entusiasta y Rox excesivamente toma una moneda o vete al diablo.
Quería disculparce sinceramente con el muchacho, en especial al ver su cara donde no había mal pero vivir como un nómada no era realmente fácil, la gente era mala y entre estafas o robos no la ponían del mejor humor.
la señorita Rox de hima hizo un ademan con el brazo sin terminar, indicando que no le hiciera caso, seguido de porfin levantarze del cutre colchón con resortes rechinantes, exactamente a tres días de haber llegado a la posada familiar winsen.
- Ehh Angelo, no me hagas caso sabes que ... Mmm bueno es temprano y...
No termino su corta y tartamuda frace porque alguien se le adelanto.
-Son casi las doce- habló. -pensé que querías que arreglara las fugas- señaló Angelo un poco más calmado hacia las paredes desgastadas y verdes de la habitación.
-Si... gracias.
-¿Tuviste otra pesadilla?- dijo Angelo, con un suspiro y mirada como si estuviera intentando saber lo que pensaba- parecías tensa y no dejabas de llamar a alguien.
-¿Cómo era? Amm. - Angelo se llevó una mano al mentón y con una obvia expresión de interrogante hablo.
-¿Arlen?- Dijo sin más.
Rox se tenso cuando lo escucho, se quedo inmóvil por algunos segundos mientras terminaba de amarrar su viejo y descosido saco, entonces habló. -Arline- dijo en un quejido.