Dejé que Falcón se recuperara con su familia. Me alejé dejándolo en manos de sus hermanas y sus padres. Me sentí fuera de lugar en el hospital. A pesar de tener todos los derechos de permanecer a su lado, realmente sentía que no era así. Era la esposa... de conveniencia. Falcón no pareció preocupado en mi distancia, considerando que volviendo a casa no me preguntó sobre ello y todo volvió a ser exactamente como antes. Cordial indiferencia. Por un momento había pensado que sería diferente. Cuando al quedarme dormida junto a él por unos instantes pude haber jurado que él acariciaba mi cabello. Fue un sueño. Un hermoso sueño. Pero fantasía al fin y al cabo. Al despertar, Falcón se encontraba trabajando en su portátil, indiferente a mí. Eso dolió y sin embargo no fue nada comparado con las

