«¿Qué haces cuando alguien como Luciano te confiesa su amor dos veces en la misma cita, y sobre todo luego de un beso como ese? Me cuestiono. Un escalofrío recorre mi cuerpo, y me abrazo a mi misma, por lo que Luciano se quita la chaqueta y la pone por sobre mis hombros. —Gracias. —digo y su sonrisa vuelve a iluminarlo todo. El olor de su perfume invade mis fosas nasales, por lo que respiro profundo para guardarlo para mí. Caminamos hacia donde está la mesa con las cosas y nos volvemos a sentar. Esta vez si comemos de las cosas que hay sobre la mesa, mientras hablamos sobre el proyecto y otras cosas, para destensar un poco el ambiente luego de su declaración y del beso. Luciano busca en una de las canastas algo, mientras le doy un sorbo a mi copa, y nuevamente se aparece mi “Pe

