Por las mañanas a Emma le daba sed. Habia olvidado su termo en la casa, pero no tenía porque preocuparse, después de todo solo tenia que caminar hasta la sala de descanso para servirse un vaso lleno del botellón naranja. Sin embargo, cuando se dio la vuelta habia derramado toda de su vaso -como losiento- se disculpó desesperadamente -Oh, no, no es nada -sonrió. -De verdad no te vi-insiste ella muy apenada -Tranquila, enserio. Yo solo venia por unos panes- sonrió amable la muchacha -además es solo agua, se secará muy rápido Emma se disculpo una tercera vez -Soy Danny- se presento la joven de cabellos oscuros -Soy Emma- dijo mientras le tendía el brazo Dan solo le sonrió amable, pero no tomo su mano. -Un placer conocerte La muchacha de cabellos rubios algo confundida retrajo el

