La luz de la mañana se filtro por la ventana, y por si fuera poco la alarma la levanto. Dan se sentó rápidamente en su cama con las sábanas blancas aun cubriéndole el cuerpo. -¿Q.-que?- miro a su alrededor tratando de ubicarse Y casi como un deja vu noto al joven de rubios cabellos ya levantado mirándola -Buenos días, princesa Ella lo miro detenidamente y en silencio. Solo basto unos segundos mientras procesaba todo lo sucedido ayer. Y como después de aquello que compartieron los dos en esa cama, ambos cayeron rendidos en un profundo sueño. Ella enrojeció. Pero para no lucir como la típica chica tonta y virgen, decidió irse por un método mas sencillo, un rasgo marcado por su personalidad -¿asi que ya no soy un príncipe?-pregunto bromeando. Después de todo, asi era como el la habia ll

