Luisa se quedó tiesa no podía pensar, no podía creer lo que David le contaba. —¿De verdad murió David? me estás mintiendo seguro ahorita por un milagro me dices que resucitó así como en los libros que leo en mis apps. —Ayy Luisa, créeme que me encantaría decirte que revivió o resucitó pero no, ella y mi bebé murieron ese día y con ellos murió una parte de mi, me sentí tan miserable, tan desgraciado, tan culpable, sus padres no necesito decirte cómo estaban no entendían nada, Nadia no les había dicho del embarazo, cuando se dieron cuenta que era verdad se desmoronaron, su padre en un momento de ira me golpeó terminaron sacando nos del hospital, yo no me defendí me partió la cara de tal manera que me tuvieron que ingresar al mismo hospital donde Nadia yacía muerta, no me importo, me dolió

