(Siglos antes, Imperio de Drakonia.) (Alía) La guardia presenta a los nueve prisioneros encadenados y los arrodillan ante mí. -ahora ustedes, me dirán que ordenes recibieron de sus reyes y no se atrevan a mentirme pues lo sabré. -nos han arrestado sin motivo alguno, a nosotros que somos embajadores. – contesto uno de ellos. -¿Acaso no he advertido que no me mientan o lo sabré?, yo puedo ver el fondo de sus almas y puedo sacar la verdad de sus corazones; así que si no quieren sufrir hablen ahora que pueden. -no tenemos nada que decirle a un engendro como tú, ni a tu bruja. -Bien, les di la oportunidad de hablar, ahora los obligare; ¿Melina puedes usar tu magia para que confiesen? -podría hacerlo alteza, la magia es la mejor tortura para un alma condenada. -adelante. Hazlo ya. M

