Adara
Amarlo es un aventura sublime, pero amarlo tiene consecuencias.
.
.
.
Acaba la presentación de mi padre y trato de esconderme para que Megan no vea, no quiero tener que hablar con la malcriada.
Tropiezo al alguien y no veo su rostro — Disculpa... yo.. — me tomo por los brazos
¡Que vergüenza!
—Descuida... — levanto mi cabeza.
Chocamos miradas en menos de unos segundos.
— Tú — exclamo sorprendida.
Es Noah... ¡Esta aquí! Creo que si me traga la tierra es menos incómodo este momento.
—Tú — suelta mis brazos —Lo siento por casi hacerte caer.
—Tranquilo yo solo no quería que me viera... — interrumpe llegando Megan — Pero miren quién vino también — toma su brazo como si fueran una pareja.
Toda una resbaladiza.
—¿Que te trae por aquí Adara?—pregunta hipócritamente.
—Vine por mi padre, bueno, los dejos solos.— escapo.
Tengo que aprovechar el momento, camina rápido Adara.
Estos tacones no ayudan en nada para las huidas.
Empieza la música a todo volumen y las luces se apagan, quedando solo destellos de reflectores coloridos, un ambiente perfecto para bailar.
Me sorprende un poco que hayan tantas familias aquí, jóvenes y personas de alto rango, reunidos por un solo propósito, un emprendimiento que los beneficiara a todos.
—Vamos Ada, ¿bailamos? — insiste Wendy.
Dudo un poco — No lo sé, ¿estás segura que quiere bailar aquí? Estamos en la casa de una chica que nos odia.
—Ella verá que hace por su vida, nosotras disfrutemos, solo invitadas importantes —me jala por un brazo a la pista.
Camino con ella y en medio de las personas, me lleno de ánimo.
Ok, pasar un buen rato es la clave de hoy.
—¿El otro fin de semana vamos a la casa en playa que planearon?— pregunto a su oído en un tono alto.
—¡Si! Ya quiero salir de la rutina, nos hace falta un paseo —responde Wendy emocionada.
Las música nos atrapó y seguimos bailando, solo pensando en disfrutar el momento
Con amistades reales, siempre es agradable compartir.
De repente, siento que alguien choca mi espalda.
Lo que me faltaba, parece que tropezar con la gente se esta volviendo un deporte.
—Discúlpeme— volteo para ver quién choque.
—Quítate —repudia — tu ropa barata va a manchar mi vestido. — se limpia.
Ni siquiera la toque.
—Pero si eres tú — me mira con desprecio.
—Si Megan, soy yo ¿algún problema?
Sonríe de forma malvada.
—No nada — se va.
—Tranquila Ada, quizás si la ignoramos, ella se olvide que existimos por hoy — dice Wendy tratando de aumentar la poca paciencia que me queda.
(...)
—Ya estoy cansada, ¿y si comemos algo? —propongo al sentir mi estómago hacer ruidos como si llevara un León adentro.
—Claro que si vamos —se ríe y toma mi mano.
Wendy es la mejor.
Caminamos entre la gente para salir del centro, donde casi todos están bailando.
De repente, siento un frío en el cuerpo.
—Ups, Como lo siento, es que no te vi — dice Megan con un tono tan falso como el color de su cabello.
¡Me ha tirado una copa de vino Encima, esta perra me ha dañado el vestido!
—¿Que te pasa? ¿Acaso te has vuelto loca? — digo muy enojada.
Me las va a pagar niñita.
—Ohh pero ¿porque me gritas? Te he dicho que fue un accidente -se hace la víctima.
Creo que mi frustración en este instante ha llegado a otro nivel.
Corro rápidamente saliendo del salón.
—¡Adara! —escucho la voz de Cody.
Hablar con él es lo último que necesito ahora.
Saliendo al Balcon, solo puedo ver el mar y aún chico en un borde recostado.
Voltea al sentir mi presencia.
Noah...
—¿Estás bien? — pregunta viendo mi vestido.
-Ya no soporto más estar aquí.
(...)
La valentía de llegar hasta aquí y sentarme a su lado es mucha...
No puedo creer que fui capaz de bajar un montón de rocas desde un balcón muy alto solo para caminar por la orilla de la playa mientras el mar acariciaba mis pies para luego terminar sentada en la arena con el estudiante más misterioso la universidad.
Él cual es mi tutor en matemáticas y ahora resulta ser mi psicólogo en un momento de crisis.
Nos sentamos en la arena, viendo como las olas golpean y la luna es el bombillo más brillante de esta noche.
—¿Entonces eres el nuevo juguete de Megan? —pregunta siendo sarcástico.
Me sacudo un poco la arena del vestido.
—¡Que! ¿eso significa que le ha hecho lo mismo a otras chicas?
Esa mujer es de lo peor.
—Aunque no lo creas, si.
—¿Nadie ha reclamado?
—Ella siempre ha sido protegida por su padre, muchos han tratado de decirle la verdad al vicerrector pero Megan siempre se sale con la suya.
Esto no puede sonar peor, creo que llegaba a California a vivir la mejor etapa de mi vida y resulta que ahora estoy en un lugar gobernado por una diabla blanca.
Se burla de mi gesto —Pero no te preocupes —me empuja —se aburre rápido, pronto llegarán otras chicas nuevas y se olvidara de ti, siempre pasa —bosteza
Qué fácil es decirlo...
—Yo no quiero seguir siendo su juguete, creo que tomaré venganza por otros medios...
Voltea a verme un poco sorprendido por mi respuesta y obviamente la curiosidad ha despertado en él.
—Y cuéntame... ¿qué planes hacer para tu venganza? oh malvada bruja —suelta una carcajada
—Algo se me ocurrirá...
(...)
Luego de 2 horas hablando y entre risas y chistes malos me doy cuenta que es tarde y creo que es el momento de regresar.
No sé qué dirá mi padre al verme así, pero estoy segura que estar en la playa con un chico será un secreto, no le diré a nadie.
—Creo que ya es momento de irnos no Quiero meterme en problemas.—Digo levantándome de la arena y sacudiendo el vestido nuevamente, bueno, lo que queda de el.
—Vamos tú puedes entrar por la puerta principal y yo volver a subir por el balcón Así nadie notará que estuvimos juntos. —propone
—Me parece muy buena tu idea. — asiento con la cabeza.
Caminamos poco a poco y sentía un cosquilleo en mi estómago, llegamos a unos metros antes de la entrada principal.
—Bueno hasta aquí nos trajo la marea, nos veremos en la próxima clase ojitos grises —acaricia mi cabeza y se aleja.
No sé que sentir en estos momentos sí rabia por lo que acaba de pasar o agradecerle a Megan que me permitiera unos minutos con el chico más bello de esta ciudad.
Tomo mis tacones con la otra mano y me dirijo la entrada un poco lento y desanimada pero por dentro más aliviada.
—¡Aquí estás! Te estuvimos buscando por todos lados ni en los baños Te conseguí ¿donde rayas te habías metido?—pregunta Wendy alterada
—¡Estábamos muy preocupados por ti!— me toma por los brazos y me da un sacudón —no tienes porqué perderte así —reclama Liom.
—¡Auch! —me quejo.
—Lo siento, es que asuste mucho Adara.
—Creo que es mejor que ya nos vayamos a casa —llega código y me abraza — vas a estar bien, es momento de irnos.
—Vámonos papá puede seguir disfrutando el resto de la fiesta — dice Liom y Saca el celular de su bolsillo.
—¿Qué vas a hacer? —le pregunto al ver que hará una llamada.
—¿No es obvio? Llamar un taxi tranquila, ojalá pudiera llamar a la policía porque lo que han hecho con tu ropa si es un crimen. —se burla.
Los chicos se ríen escandalosamente.
—¡No me parece chistoso! —volteo los ojos.
Luego de unos minutos llega el taxi y soy la primera en subirse luego me sigue Cody y Wendy.
Justo cuando creí que este sería la mejor noche de todas... vaya que me equivoqué.
Aunque no tiene un mal final, después de todo, pase un rato agradable con alguien con quién nunca había cruzado más de 10 palabras.
Pero ahora si anhelo, llegar a casa.
(...)
—Creo que lo mejor es que botes ese vestido —Me dice Wendy mientras entramos a la sala.
Dejo los tacones en una esquina y caminó descalza hacia la cocina para abrir el refrigerador y tomar un vaso de agua.
—¿Sabes? estoy muy cansada, creo que lo mejor será que vayamos a dormir.— le digo a ella después de dar un sorbo a mi vaso.
—En eso te apoyo, por lo menos disfrutamos bailar un rato antes de que Megan arruinará la noche. —se recuesta en el mesón.
—Pero créeme esto no se quedará Así, llegará el día de mi venganza y no dejaré perder esa oportunidad por nada.
—¿Y que tienes en mente? —llega Cody por mi espalda.
Volteo rápido -Ya verás, solo tienes que dejarme analizar y ustedes van a ser mis Cómplices. —los señaló.
—¡Con mucho gusto! eso no tienes ni que pedirlo —dice Wendy y se ríe malvadamente.
—Pareces una bruja No hagas eso creo que le vas a hacer algún rezo extraño- exclama Cody.
Reimos un rato y olvidamos el evento de esta noche.
Aunque Busquen hacerme pasar vergüenza, en realidad no me importa mucho, después de todo, no conocía ninguna de esas personas y creo que mi padre no se dio cuenta porque lo vi irse con sus socios a un salón a seguir platicando mientras todos nosotros nos quedamos en medio la fiesta.
Dudo mucho que llegue a sus oídos esto que paso, a menos que Megan quiera ser descubierta y se lleve otro regañó en su padre, lo cual cuestiono.
Entro a mi habitación y Wendy pasa cerrando la puerta, así me ayuda a desabrochar mi vestido.
La tortura de hoy, por fin termina
—Estoy un poco cansada amiga, nos vemos mañana, pero toma una ducha caliente, así te vas a relajar un rato — dice y sale de mi habitacion.
Debe estar exhausta, no me pregunto nada...
Me quitó la ropa interior y la tiró en el piso del baño, colocó algo de música en mi celular y lo dejo en lavabo.
Abro la llave y espero que salga tibia.
—Nunca había deseado tanto un baño. — me emociono
a medida que se va llenando le echó un poco de jabón para que haga espuma.
Entro a la Tina y cierro mis ojos tratando de relajarme, olvidando por solo un instante los problemas que me rodean.
Me pregunto... ¿Que hará Noah mañana?