Capitulo 2

1720 Words
Noah Siempre hay algo. Un suceso, que nos muestra aquello que no vemos, que no valoramos. Que día a día tenemos, pero no es hasta que perdemos eso, que nos damos cuenta cuanta importancia y valor tenía en nuestras vidas. Como su sonrisa, joder... Su sonrisa era lo más precioso de Universo. La sonrisa y calidez que Amy me brindaba me daba alegria, mi hermana era lo mejor que tenía. Hasta que la perdí. Eso era lo único en mi vida que no tenía solución. La muerte de Amy había marcado un antes y después en mi vida que no era para nada bueno. Muchas personas intentaron ayudarme, solían repetirme una y otra vez que tenía que superarlo, pero ninguno de ellos conoció a Amy como yo lo hice. Mi hermana fue muy importante para mí. Me preparo para empezar mi primer día de clases. La universidad era agotadora para la mayoría, pero para mí no lo era, soy buen estudiante a pesar de todo el revoltijo que hay en mi vida. Luego de vestirme con unos jeans, una camiseta blanca y unas converse negras salgo de mi habitación en dirección a la cocina. Llego ahí y toma la taza de café que me ofrece mi madre. —Buenos días Noah ¿dormiste bien? —pregunta. Asiento inexpresivo y salgo de la casa sin dar una última mirada. Me monto en mi auto y luego de diez minutos estoy llegando, las miradas se posan en mi instantáneamente fastidiando aún más mi humor, no tienen nada más que hacer. —Hey Noah —saluda Ryan con una sonrisa —¿Cómo empiezas el nuevo año? —Normal. Aburrido —respondo encogiéndome de hombros. —Con tu mal humor usual, puedo notarlo a kilómetros —bromea palmeando mi hombro. Miro pasar a mi lado a Megan, junto con Mason y los que antes eran mis amigos. Hipócritas. Miro como una chica pelinegra quiere acercarse a mí. Mi amigo me da una mala mirada y yo suspiro dejándola. —H..o..la Noah —tartamudea, la miro con seriedad pero devuelvo el saludo. —Hola…—digo incitándola a que me diga su nombre —Claris, vamos a las mismas clases…—dice con una sonrisa asiento y mi amigo me deja solo. Traidor. —No lo sabía, el año pasado no pude venir. —respondo con incomodidad, ella lo nota y asiente. — ¿quieres ir conmigo a clases? —pregunta, arrugo las cejas fastidiado. —No, gracias, no estoy interesado en tener ninguna amiga. —digo dejándola con la palabra en la boca. Camino hasta la primera clase que tengo, matemáticas. — ¿Qué te dijo? —curiosea Ryan con una sonrisa pícara. Ruedo los ojos y lo miro mal. —Nada importante. —respondo y empieza nuestra clase, aquí van casi todos los cursos. Dado que es una materia obligatoria. Hasta los estudiantes de medicina vienen aquí. Yo estoy estudiando administración de empresas. Miro como a unos puestos de mi unas chicas chillan mirando la puerta del gran aula. Miro a Ryan quien no pierde el tiempo en ver hacia la entrada. —chicos nuevos, claro. —afirma girándose al frente de nuevo. Nuevos, genial, ojala le quiten el trono a Mason y Megan. (…) Camino con tranquilidad fuera del aula, ya terminaron mis clases de hoy, ya quiero volver a casa y ver alguna serie o hacer las actividades. Siento como alguien choca contra mí y cae hacia el frente. Un quejido se escapa de mis labios y la figura femenina frente a mi me mira mal. Una rubia muy bonita se alza frente a mi recogiendo su caro bolso. — ¿Estas ciego? Mira por donde caminas y nos ahorramos este desagradable encuentro —espeta pasándome por un lado. Quedo con la boca abierta y las personas a mi alrededor igual, miro como la rubia va y le da un empujón a Megan. Oh no… no hizo eso. Megan al parecer estaba molestando a una castaña quien tampoco se queda atrás y empiezan a discutir con Megan. Suspiro acercándome a ellas y Megan al verme se queda en shock. — ¿Algún problema? —pregunto fríamente alejando a Megan de las chicas. Esta chica no tiene límites. — ¡Noah! Estas chicas están insultándome —grita dramáticamente. Le doy una ojeada rápida a la hermosa castaña frente a mi y ella me mira con recelo. —No te lo preguntaba a ti—respondo haciendo que me mire ofendida. — ¡Creí que me defenderías de… ¡estas! La miro mal y la suelto bruscamente. —Por mi te pueden hacer lo que les dé la gana Megan solo evito que ellas ensucien su historial con alguien como tú. —suelto haciendo que ellas me miren sumamente confundidas, les hago un gesto de que se vayan y ellas obedecen. De haberse quedado Megan haría un escándalo. —Noah te extraño tanto… ¿Por qué me ignoras? —dice y yo me giro para alejarme de ella. —¡Noah! Me giro tras su grito y noto que muchas personas están mirándonos. — ¡de verdad quieres que te lo diga Megan! ¿Quieres quedar en ridículo aún más? —pregunto y sus ojos se llenan de lágrimas, más falsas que su rostro lleno de cirugías. — ¡yo no te he hecho nada! ¡Me dejaste cuando todo pasó! —grita, aprieto la mandíbula furioso. Ese tema está prohibido para todos, ella está rebasando el límite. —Tú me engañaste Megan, y lo sabes muy bien, te di todo lo que querías y lo echaste a la basura. — digo y veo que abre la boca para replicar — ¡y no te atrevas a negarlo! pagaras por haber mencionado el accidente —digo haciendo que palidezca. Me doy la vuelta sintiéndome impotente, hago mis manos echas puños a mis costados. ¡Porque tuvo que meterse! Cuando ya todo estaba en orden, cuando ya podía controlarme, cuando ya había podido mantener mis emociones a raya. Llego al campo de futbol y golpeo un árbol con mis nudillos, la adrenalina y el enojo hacen que no sienta dolor tras cada golpe que doy al árbol. Amy… amy era la que me ayudaba en estos momentos, cuando no sabía que hacer. Siento una mano en mi brazo evitando que de otro golpe al árbol. Mis nudillos están bañados en sangre. Miro al intruso con enojo, sorprendiéndome al encontrar a la castaña en vez de Ryan, sus ojos grises escanean a su alrededor y su mirada llega a mis manos. Bajo los brazos, estos cayendo a mis costados. La chica intenta tomar mi brazo pero yo lo quito de golpe. No quiero su lastima. Me giro dándole la espalda y me siento en las gradas. Suspiro cansado y cierro los ojos. La chica por lo que veo se fue. Así mejor, no quiero a nadie cerca. —Esa no es la forma correcta de descargar tu frustración— escucho su dulce voz haciéndome pegar un brinco. Creí que se había ido. —y a ti que te importa. —espeto enojado. Quiero que se vaya. —Me importa, por mi culpa la bruja esa te hizo enojar ¿Cómo la soportaste? Pregunta sorprendiéndome. —¿Quién dijo que la aguante alguna vez? —pregunto evadiendo el tema, no sé porque le respondo. —Es obvio que es tu ex novia, nomás basta mirarle el maquillaje con rostro que tenía cuando te vio — dice encogiéndose de hombros. Alzo las cejas sorprendido y sacudo la cabeza. —¿maquillaje con rostro? —pregunto con una ceja alzada. —Tiene más maquillaje que cara—responde despreocupada. Suelto una risa por su ocurrencia y me freno al darme cuenta lo que hace. —Aléjate de mí— expreso seriamente. Ella me mira confundida y abre la boca para hablar pero la corto—no quieras ayudarme, déjame en paz. Espeto enojado. — ¿Sufres de bipolaridad? —pregunta y yo la miro mal. — ¡solo déjame! —exclamo, ella pega un brinco y se levanta. —Eso no te llevara a nada… —dice y yo suspiro, lo mismo de siempre.—pero si te hace sentir mejor, el mundo no es tan oscuro como parece. —dice girándose para irse. —No lo hace, si es tal cual como parece, no vale la pena seguir en este mundo de porquería —respondo cuando ya va un poco lejos, ella se gira y me da una sonrisa. —Hay muchas cosas hermosas Noah. Solo abre los ojos. —responde yéndose por completo. ¿Cómo sabe mi nombre? No lo se ni me importa. Miro mis manos y ruedo los ojos, ahora me llevare un regaño. Me levanto y empiezo a caminar en dirección a la enfermería. —¡Ay! Siéntate rápido. —exclama la enfermera con horror. Luego de unos minutos tengo unas vendas en mis manos. —Hermano… ¿Qué ocurrió? —pregunta Ryan entrando a la enfermería. Suspiro y niego con la cabeza. —No vale la pena —expreso saliendo de allí, Ryan gruñe y se para frente a mi evitando que avance. — ¿Qué no vale la pena Noah? Algo muy grave te habrá puesto así, soy tu amigo, cuéntame, quiero ayudarte —dice —No necesito ayuda—respondo y el me mira mal. Sé que estoy siendo un idiota, pero no quiero hablar ahora, no es el momento. —Si sigues así seguirás alejando a las personas que te queremos de verdad Noah. —cuestiona con seriedad antes de irse. Camino hasta mi auto y escucho una risa, me giro encontrándome con la chica castaña que aún no se su nombre, esta con la rubia, y tres chicos, uno de ellos le hace cosquillas cariñosamente. —¡Cody deja a mi hermana! —dice uno de ellos, parece ser un estudiante de medicina. —Yaya —responde ella rodando los ojos. Es muy bonita. Ella sintiendo mi mirada se gira confundida, cuando esta se topa con la mía, sonríe y hace un gesto de saludo con la mano. Todos sus amigos se giran en mi dirección poniéndose serios. Le devuelvo el saludo con un asentimiento de cabeza y me monto en el auto. Que día más horrible.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD