Capítulo 15

1535 Words
Noah Vivimos en un mundo donde solo tenemos una vida, pero a la gente le gusta vivir varias. . . . Subo a mi auto y aprieto el acelerador, quiero llegar a mi casa lo antes posible, por ahora no necesito hablar con nadie. No sé porque a veces la vida se me torna gris y aunque trato de sacarle colores, mis marcadores siempre son negros. Llego a mi casa y me siento en la sala y tomo mi celular ¿será que la llamo? o no lo hago... creo que sí debería, no entiendo porque estoy tan acomplejado ¡Lo haré! — Te dije que te llamaría a las 7:00 entonces, ¿que repuesta me tienes? — guardo silencio y por unos segundos no escucho nada. Espero no haberla asustado — Si, ¿dónde nos encontramos?— escucho su dulce voz llena de animo — En la plaza los tres soles nos vemos a 8 la noche en el medio de la fuente — Okay, hay estaré — corta la llamada ¡si! — festejo en el mueble y luego me levanto para ir a alistarme. Esta noche será algo deferente, me he tomado el atrevimiento, después de mucho tiempo. Conocer a esa niña, tan transparente y a la vez llena de secretos, que quiero descubrir. (...) Me siento en una de las banquetas, justo frente a la fuente y la música comienza a sonar mientras el agua sale con potencia a su ritmo. Como una orquesta, pero sin músicos o instrumentos, solo el movimiento de las aguas. Miro hacia derecha y veo a una linda chica caminar hacia mi, con una sonrisa que enamoraría a cualquiera. No sé si esto es un sueño o en realidad estoy despierti. — Hola — sonrió. — Hola — se sienta a mi lado. Ambos miramos hacia el frente, solo admirando la fuente por unos minutos, hasta que la música acabó. — ¿Que te parece esto? — le pregunto — Me fascinaba cuando era una niña venir a este tipo de plazas. — Cool. — ¿Quieres una galleta de helado, dicen que "el señor ice" vende las mejores —Si porque no, vamos Caminamos hacia la tienda y entro por las galletas, mientras ella espera afuera en una mesa. Mientras estoy en la fila para hacer el pedido, volteo y veo através del vidrio que está hablando por teléfono. La noto un poco molesta, casi como desesperada, pero luego solo lo guarda y así sin más hace un mal gesto. Giro la cabeza para que ella no se dé cuenta que la estaba observando y cuándo es mi turno comienzo a hacer el pedido. Salgo con un helado de galleta de crema de chocolate y un cono helado de fresa con trocitos de frutas. Ponga la galleta frente a ella y me siento. —¿Estás bien? ¿Ocurre algo? te vi molesta hace rato — No tranquilo no pasa nada. Solo que mi familia es un poco intensa y siempre quieren saber con quién estoy donde estoy y todo eso, pero no te preocupes— me responde evadiendo decir que paso en realidad. — Mis padres eran así con mi hermana, muy sobreprotectores, pero conmigo eran un poco más liberales, yo podía llegar a casa tarde, pero ella siempre estaba antes de las 9:00pm — ¿Tienes una hermana? ¡que bueno!no lo sabía ¿y que está estudiando ella?. — También estudiaba el primer semestre de psicología, todo era bien hasta que falleció... dejó la mirada un poco perdida. — Oh ¿de verdad? lamento mucho tu perdida, ¡no lo sabía! que torpe soy... debí preguntar. — Dice toda alterada y avergonzada. — Tranquila, fue hace un tiempo y aunque no se supera nunca poco a poco aprendes a vivir con ello, con su ausencia. — ¿Cómo era ella? — el escuchar esta pregunta hace que se iluminen mis ojos. Hace mucho tiempo que nadie me preguntaba sobre ella, por no hacerme daño. Si supieran lo mucho que me gusta hablar de Amy — Era la chica más estupenda, graciosa y dulce que podía existir en esta tierra, discutía conmigo casi todos los días, se ponía mi ropa ya sea para salir o para dormir. Jugabamos videojuegos todos los fines de semana cuando estaba en casa y cuando no estaba ella solo me llamaba para regañarme. — ¿Sigues saliendo a todos? — Desde que ella se fue ya no salgo como antes, solo cuando son cosas importantes o requiere mi presencia, como el evento de nuestros padre por ejemplo. — Gracias entonces porque tomarte el tiempo de estar aquí hoy — sonríe a boca cerrada. Sus ojos me encantan. — ¿Puedo hacer una pregunta sin sonar imprudente? — Claro, dime. — ¿Qué le ocurrió? era muy joven o erá mayor que tú. —Era menor que yo — veo a mi alrededor y ha llegado demasiada gente. —¿Qué te parece si te cuento esta historia en otro lugar? un poco más íntimo. — Sí está bien— me dice un tanto nerviosa. Vamos en mi auto, dejemos el tuyo aquí y cuando regresemos, te vas a tu casa en el tuyo. Ella ve un poco mal, se que está desconfiando. — Tranquila no voy a secuestrarte— me burlo Nos paramos de la mesa Caminamos hacia mi auto mientras veíamos todas las luces del parque y la grama a lo lejos donde estan sentadas miles de pareja. Pero yo no soy alguien de hacer cosas muy típicas. (...) — ¡Llegamos! aquí es —apagó el auto Es un lugar de la ciudad, donde podemos ver todo de una altura bastante peligrosa, pero con una vista que vale la pena si es tu última noche. Salimos y nos sentamos en la capota del auto. —Entonces, ¿Que le pasó a tu hermana? — me pregunta cabizbaja. — Todo pasó una noche en que habíamos ido a una fiesta, mi papá nos había dado un límite de hora, debido a que eran carnavales y muchas personas manejan borrachas a alta hora. — ¿Él les daba permiso de salir juntos todo el tiempo? — Sí, siempre y cuando fuéramos responsable y no estuviéramos bebiendo. — ¡Que bueno es tu papá! — Si, luego de eso todos empezaron a festejar y mi hermana se fue con una de sus amigas a un grupo, de repente, todos se volvieron locos en la fiesta y sucedió una pelea. Rompieron una botella se buscanban matar entre ellos, como estaban drogados lo hacían sin ver, así que para no corre ningún peligro decidí qué era momento de irnos. Mi amigo ella y yo nos subimos a mi auto y comence a conducir, tome un atajo porque era la parte más segura. — ¿y era seguro? — No muchas personas conocían esa calle, la única desventaja de ir por ahí era la oscuridad. Nunca pensé que esa decisión iba a ser una de las que me arrepentiría toda mi vida... — Me lo imagino... — Si, manejando entre chistes y hablar con mi amigo no me di cuenta que venía un carro con las luces apagadas y cuando quise voltear para reaccionar, ya era demasiado tarde... el impacto llegó justo del lado donde estaba sentada ella. Como hubiera deseado que fuera diferente. — Quede inconsciente al instante y cuando logré a volver, ella se había ido y no alcancé ni a despedirme. Comencé a gritar como un loco mientras veía como metían su cuerpo en una bolsa, yo estaba en una ambulancia en una camilla, sin poder moverme o hacer algo para llegar a ella para poder verla por una última vez. Solo me queda su recuerdo viéndola a través del espejo retrovisor — ¿Tu padres que dijeron? — me pregunta asombrada por cada palabra que sale de mi boca. — Después de eso mi padre no me daba la cara y mi mamá lloraba y gritaba que si única niña se había ido, tan joven. — Debio ser fuerte para tu familia. — Mi abuela por parte de padre, la que siempre nos crió durante toda nuestra infancia, la que nos llenó de valores y muchos principios, se quedaba distraída y escuché sus palabras "lo natural es que ustedes lloren por mi partida, ahora que haré con este corazón roto" — suspiro para tomar aire, recordar a mi abuela en esa situación no es fácil. — Mi alma se destrozada, mi mente distraída y un remordimiento dentro de mi se comía todos mis huesos. Luego de eso nos fuimos un tiempo de esa casa hasta que mi padre compro otra donde vivimos actualmente. — De verdad lamento mucho eso, quisiera decir algo, pero no hay palabra que consuele eso... — Tranquila, eso lo he tenido más que claro. Hace mucho tiempo que no disfrutaba la compañía de alguien, y por lo visto ella ha llenado un poco ese vacío que hace meses solo se hacía más grande. — ¿Crees que las heridas de una pérdida familiar tienen cura?— me pregunta. No hay palabra que sane una herida que ha sido abierta por algo imposible de cambiar.
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