La respiración agitada de los dos era cada vez más evidente. Sara se separa un poco, la mirada de Patrick está completamente oscura, cargada de deseo. —Creo que nos estamos apresurando en esto —ella dice, con su voz agitada. El calor en sus cuerpos era indudable. —No estamos haciendo nada malo Sara… no haremos nada que tu no quieras. —Esto solo es un contrato, es algo falso que va a acabar pronto… si seguimos, será más difícil después decir adiós —ella susurra. Patrick la acerca sosteniéndola de la cintura… Su mirada se clava en los labios de ella. Todo se detenía a su alrededor, todo se volvía algo netamente superficial, algo que pasaba a un segundo plano. —No sé que me pasa contigo Sara… me desarmas, no puedo ser yo, no puedo pensar con claridad y cada vez es más difícil pensar

