Alexis se hallaba caminando un poco rápido a unos pasos delante de Arturo quien sostenía a Lucas que estaba herido. Estaba muy débil, muy apenas y podía mantenerse de pie y su pierna empeoraba, estaba hinchada y de un color que no se le veia nada bien. —Alexis, espera —le detuvo Arturo dejando a Lucas en el piso—, estoy cansado y no puedo cargar a Lucas yo solo. Alexis asintió pues lo comprendía, pero tenía la mente muy ocupada en sus propios oscuros pensamientos. No podía quitarse de la cabeza a Josh, se imaginaba mil formas de matarlo y en todas lo hacía sufrir mucho, tenía odio hacia él, ¿Cómo alguien puede hacerle lo que él les estaba haciendo a todas las personas del aeropuerto? Debía de estar muy enfermo. —Lo siento —dijo sin más levantando a Lucas quien soltó un pequeño gemido de

