Habían corrido mucho hasta que sus piernas suplicaron por un descanso. Estaban en una sala grande donde había tableros colgando de los techos que antes funcionaban y mostraban el número de vuelo y la hora. Estaban muy alejados de su objetivo que era el de salir por la parte trasera por la pista de despegue, pero su suerte no era la mejor y según el mapa que estaba en un tablero apenas y estaban a la mitad de camino. —¿Dónde están Alexis y Arturo? —preguntó Madeley sentada en un asiento acolchonado y con Ángel a su lado abrazándola para entrar en calor pues seguía estando en ropa interior. —Y también la chica... —susurró Ángel. —Malia creo que se llamaba —dijo la morena clara recargándose más en Ángel. —No lo sé, pensé que estaban con ustedes —respondió Uriel sentado en el piso junto a

