Estaban en un cuarto de limpieza algo grande, pero no lo suficiente. El señor, su esposa y su hija se habían quedado en la oficina cuidando de la pequeña pues estaba muy delicada, Rony estaba ayudando a detener el sangrado y tratando de salvarle la vida, también estaba ahí Madeley quien se ofreció a quedarse para vigilarlo y que no escapara. Cindy, Uriel y Ángel eran quienes habían entrado al cuarto para discutir qué hacer y cómo hacerlo, pues ahora que Rony les dio aviso de que los estaban vigilando y de seguro también escuchando, no podían ser tan descuidados y decir su plan es voz alta tenían que ser más listos si querían salir con vida, pues si todo era un juego, debían jugar bien sus cartas. —Rony podría decirnos donde está la salida, así de fácil —dijo Cindy—, si en verdad está de

