Capítulo cincuenta y nueve Años después... Me hubiese gustado decir todo lo que sucedió después de lo que pasó ese día, pero son tantas cosas que tendría que plasmarlas como un segundo libro en mi vida, ya que esta es la primera parte de mi historia. Aún falta la segunda parte, la segunda parte de mi verdadera primera historia. Sonrío mentalmente y muevo de un lado a otro a la hermosa niña de ojos celestes almendrados mientras que le canto la canción que tanto le gusta y a la que su padre la tiene tan acostumbrada, pero como él no está me toca cantarla a mí. Y sí, soy una madre ya y por fin puedo decir que tengo una historia que contarle a mis hijos al igual que mi abuela y mi madre nos contaron su historia a los cuatro hermanos, y digo hijos, porque sí, tengo una, pero actualmente

