Capítulo cuarenta y ocho Pov Neythan Entro al auto encendido y desde el puesto de copiloto cierro todas las puertas tal y como ella me dijo, la adrenalina que siento correrme por las venas hace que ponga el aire acondicionado al máximo mientras que observo la bocina del carro con detenimiento. Si no lo hago puede que algo malo le pase por tratar de protegerme, pero si lo hago, ¿Qué es lo que pasará después? No sé la magnitud de las cosas que estoy viviendo, pero si hay algo de lo que estoy seguro es que ella no es una persona normal, común y corriente. Kayla es uno de esos seres que una vez la profesora de español nos mando a leer y por muy extraño que sea no le tengo miedo. Es porque sabes que estás enamorado de ella y que su olor a claveles te vuelve loco. Eso puede que sea cie

