46

1209 Words

Capítulo cuarenta y seis Sus movimientos predecibles arriba del árbol en donde está atado él solo hacen que Key se revuelva en mi interior y sin poder controlarla hace que voltee los ojos al igual que mi cuerpo se comience a transparentar.  No salgas por completo.  Le ordeno y ella deja emanar esa energía negra sobre nosotras, pero sin sacar todo su verdadero ser fuera, inmediatamente aquel bicho horrendo de hace un par de semanas baja de un salto y queda al frente mío.  —Vaya, al parecer si te interesa y mucho cuando no demoraste ni cinco minutos en llegar —viaja hasta quedar cerca de él y suelta un grito haciendo pitar mis oídos —aunque como no te va a interesar si él —lame su cuello dejando una enorme marca hasta llegar al borde de su mandíbula —es tu persona predestinada —se separa

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD