¡Placer!

1061 Words

Me besó. Esta vez el beso fue diferente: lento, exploratorio, diseñado para borrar el recuerdo del asalto. Su boca era cálida, buscando suavizar la tensión en mis labios. Mi boca se abrió bajo la suya, y esta vez, respondí con una rendición que nacía del cansancio y de una curiosidad prohibida. Mientras me besaba, su mano se movió sobre mi cuerpo con una intención renovada. No era el manoseo agresivo del escritorio; era una exploración detallada, paciente. Sus dedos largos y fuertes recorrieron la curva de mis caderas, subieron por mi cintura y se detuvieron en la delicada jaula de mis costillas. —Eres tan frágil bajo la piel —murmuró, su voz era casi reverente. —Soy fuerte. Soy una bailarina. —Eres mi bailarina. Y la estrella pertenece al cielo. Y yo soy tu cielo esta noche. Su mano

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD