127. El primer beso de amor verdadero Annie —Si por favor, manténganme informada. Nos haremos cargo de todos trámites. Hasta luego. –recibo una llamada del forense. Al no haber familia que reclame a los padres de Manuelito, he tomado la decisión de disponer de los cuerpos. Sé que el pobre niño va a recuperarse, y quiero que haya una tumba a la que pueda visitar. Al menos eso haré en nombre de esas personas que se fueron para siempre. Veo la hora en mi reloj y ya es un poco tarde. No deben quedar muchas personas en el centro médico. Guardo mis cosas y comienzo a apagar todo. En ese momento, tocan a la puerta. —Adelante. –veo que entra Liam. Me regala una sonrisa melancólica. —Venía a despedirme y a ver si estabas mejor. —cuando me dice eso, me doy cuenta de que tal vez en

