130. Aguanta hijo Liam Estoy terminando una cirugía de emergencia. —Bien, doctores. Todo ha salido estupendo. Gracias por su esfuerzo. –le digo a todo el equipo médico. Me preparo para salir del quirófano cuando una enfermera ingresa muy angustiada. —¡Doctor Donovan! Es urgente que se reporte a su casa. –el apuro en su voz me hace salir corriendo. Algo no está bien. Nunca me han pedido que me reporte de esa manera. No espero al elevador y subo por las escaleras de emergencia. En pocos pasos estoy en mi consultorio. Marco el teléfono de mi madre. No tarda en responderme, pero la voz llorosa con la que la escucho, me estruja el corazón. —¡Liam, hijo! Debes venir a casa. ¡Se llevaron a Angelito! –sus últimas palabras casi logran hacer que mi corazón deje de latir. La so

