—No te preocupes amor. Lo vamos a encontrar. –A pesar del angustioso momento que vivimos, escuchar esa palabra, remueve mis sentimientos. ¿Cuántas veces no soñé que me hablara de esa manera? Pero no es momento de pensar en esas cosas. ¡Concéntrate Annie! —¿Y qué podemos hacer? –le digo a papá, pero solo se encoge de hombros. —Esperar. –es lo único que me dice. Esperar. ¡Dios! es la peor angustia que puede sentirse. ***** Media hora después, llega mi primo Dawson, con su eterna imagen de seguridad y autosuficiencia. Él no lo sabe, pero tipos como él, son los más aptos cuando se trata de asuntos externos a ellos, pero cuando los sacas de balance, son los peores para guardar la calma. Me imagino como se pondría si quien estuviera sufriendo esta situación, fuera él. —¡Hola fa

