138. Moneda de cambio Liam Arnold llegó a organizarnos. Ni Dawson ni yo, que somos los mayores, tenemos esa capacidad de liderazgo. No nos queda otra que obedecer sus órdenes. Salimos las parejas, bueno, en el caso de Arnold y mi tío David, los acompaña Albert. Quise cambiar, pero simplemente no me dejaron e incluso, salí regañado. —¿Podrías dejar de lado esa cara? No creas que a mi me hace feliz ir contigo. –escucho como Aaron se queja. Sé que no soy la mejor compañía, pero parece como si nadie entendiera lo incómodo de la situación. —Pues no tengo otra. Perdón por ofenderte con mi rostro. –le digo. Aaron esboza una sonrisa de burla. —¿Se puede saber qué es tan gracioso? –le digo y sigue sonriendo. —Pues la situación. Tú me odias, yo te detesto y Arnie nos puso juntos

