El viernes por la noche, mi amigo Mauri nos invitó a cenar a un lujoso restaurante. Se estaba acoplando bastante bien a la ciudad, pero sé que tendría que marcharse pronto. Su trabajo requería que regresara, así que tenía urgencia por dejar todo arreglado con Martha. Llegué a casa de Annie a recogerla, y cuando sale, me quita el aliento. Es la mujer más hermosa del mundo. Trae un vestido ajustado de color marrón, que se ajusta a su figura como un guante. Cuando la conocí, tenía un cuerpo hermoso, pero ahora puedo decir con seguridad que es perfecta. —Woww muñeca. Hoy te has superado a ti misma. –Le digo y gira sobre su eje para que la observe bien. Si por mi fuera, la raptaba en ese momento y la llevaba a algún lugar nosotros solos. Pero recuerdo que mañana es el día, y eso me e

