—Me arrepiento demasiado. Cuando el buen padre Jim me pidió el favor de encargarme de ti por todo lo que pasaba en tu familia, con gusto lo hice. Me enamoré de una pequeña niña que sentí que necesitaba amor y un hogar. Pero no sabía que estaba metiendo a mi casa a una serpiente. Ahora veo tus verdaderos colores, y cuando el tonto de mi hijo también se de cuenta de como eres en realidad, espero que no sea demasiado tarde. Hablé contigo y me juraste que entre ustedes no existía nada. Mi esposo me pidió la oportunidad de que se trataran más y no me opusiera a su relación. De acuerdo. Pero si se ocultaron para casarse, es porque saben que lo que hicieron no está bien. Por mi parte, me desligo de ustedes. Ya no soy su madre y esta no es su casa. Sean felices a costa de la infelic

