—No es el momento. Todos nos esperan. Recuerda que soy la dama de honor. –le digo y parece entender mi punto, aunque no lo acepta del todo. —¿Es solo eso? ¿No será por algún otro motivo? –no entiendo lo que intenta decir. —¿Hay algo que quiera preguntarme? –le digo, mirándolo de frente. Creo que se da cuenta de que está siento un poco brusco, así que se da la vuelta como buscando algo, para regresar después conmigo, como el chico relajado que siempre había sido. Hasta ahora. —En realidad sí. Me gustaría hablar contigo de algo, pero como dices, no es el momento. Solo quiero que sepas que me interesas mucho. Tal vez no he sabido hacer crecer en tí, un amor apasionado hacia mí, pero tú me encantas. Estoy convencido de que cuando hagamos el amor, nuestra relación avanzará a paso

