—Y…¿aún estudias? –le pregunto y suelta una carcajada. Sé que podría tener toda esta información mandando a investigar, pero la quiero escuchar de sus labios. —Bueno, aún estudio. Soy médico general, pero estoy buscando una especialidad. –me giro para verla. ¿Otro médico? –¿No eres demasiado joven para ser doctora? –le digo y suelta una risa hermosa. Toda ella es preciosa. —No se lo digas a nadie, pero me salté unos grados. Soy demasiado inteligente. –cuando dice eso, por supuesto que le creo. —Mmmm…¿y qué opinas de las relaciones entre hombres un poco mayores y jóvenes de veintidós? –le digo y se queda callada. Suelta un suspiro. —¿Hay algo que quieras decirme? –me pregunta y afirmo con un movimientos de cabeza, pero sin hablar. –Te escucho. —Me gustas. Quiero se

