Capítulo 16: El sacrificio de la virgen Hades me guio afuera de la habitación y caminamos cruzando la sala principal, pero mi mirada se quedó atascada del otro lado del vidrio donde se veía la piscina que resaltaba con distintas luces de diferentes colores y la cascada cayendo cristalina, haciéndola algo muy hipnotizante de ver. —Oye... —dije deteniéndome— ¿puedo ver tu piscina? Hades se volteó hacia mí y luego miró hacia donde estaba puesta mi mirada encogiéndose hombros. No sabia si estaba apurado por ir a la habitación a follar de la misma forma en la que estaba yo, pero quería ver la piscina primero, no iba a mentir estaba algo nerviosa y puede que eso me tranquilizara un poco. «Solo estás haciendo tiempo para calmarte». Nos dirigimos hacia la puerta que daba directamente a la pi

