En el bar
- Todos los hombres son iguales- dice Yeng totalmente borracha mientras toma otra copa, yo la miro y asiento en silencio, es mi etapa de darle la razón en todo aunque solo sean disparates- Leica, deberías brindar conmigo- dice decepcionada-
- Sabes que no puedo, no tengo tolerancia al alcohol y mañana empieza la convensión- dije sin ser agresiva, ella asintió triste, yo suspiré- Bien, brindaré contigo pero solo con soda- ella asintió un poco más contenta- Lo siento, aveces no sé como comportarme ante estas situaciones, nunca te había visto así- dije mirandola realmente estupefacta-
-Eso es porque nunca me habían roto el corazón- dijo mirando un punto fijo con sus lágrimas a punto de salir-
- No llores, no llores... Ese patán... No te preocupes, ya recibió su lección- dije con la ira nuevamente removiéndose dentro de mi-
- Lo sé, pero nunca esperé que el fuese así, se veía tan sincero- me miró- y nunca te hice caso cuando me dijiste que se veía sospechoso- dijo llorando, yo fruncí el ceño-
- Bien, bien... La próxima vez, solo asegúrate de investigar bien- dije tratando de sonreír. Necesitaba ir al baño así que le pedí que se quedara ahí. Fui directamente al baño pero al salir, veo a unos tipos sentados en la nuestra mesa, coqueteando con Yeng pero ella realmente parecía asustada. Me apresuré- ¿Quienes son ustedes y que hacen aquí?- pregunté seria, ellos me repararon y sonrieron con malicia después de mirarse-
- No me digas que tu también vienes a divertirte con nosotros- dijo uno de ellos de forma insinuante-
- No vengo a divertirme con nadie- centré mi mirada en Yeng y la vi realmente mal, como si estuviese drogada. Tomé su bebida. Ellos me observaban con malicia. sumergí mi dedo en su bebida sigilosamente y mi esmalte cambió de color. Fruncí mi ceño enojada, efectivamente era droga. Tomé el vaso y con fuerza le aventé el liquido a uno de los tres tipos- Se largan de aquí o inmediatamente llamo a la policía- dije molesta, ellos se rieron-
- ¿Ah si?- preguntó uno de ellos colocándose de pie para tratar de intimidarme con su altura. Sonreí-
- Soy carnicero profesional, y no precisamente de animales... ¿Quieren probar mi talento?- dije demostrando furia en mis ojos, y totalmente tranquila, dando a entender que realmente soy una psicópata. Ellos se miraron entre si y se marcharon sin decir nada, yo aproveché para sentarme al lado de Yeng y verificar sus signos vitales - ¿Por qué bebiste con esos tipos?- pregunté regañándole- vamos, este lugar no es seguro- dije ayudándola a levantarse, pero era muy pesada y caímos de nuevo en el sillón, yo suspiré. Lo intenté nuevamente hasta que por fin logramos salir del bar. Al llegar a la salida, no pude ubicarme así que empecé a caminar en busca de un taxi con Yeng a rastras-
- ¿A donde van con tanta prisa, cariño?- preguntó alguien a mis espaldas-
- ¡¿Es en serio?! - grité mirando al cielo- Maldita sea, no debí salir , pero ¿De verdad?- dije suspirando, me voltee y vi a los mismos tipos que drogaron a Yeng-¿Qué diablos quieren?- pregunté enojada-
- ¿Por qué tan enojada?- preguntan divertidos, yo fruncí el ceño-
- Parece que no se tomaron el tiempo de detallar bien si realmente soy una carnicera profesional- dije sonriendo, ellos dejaron de sonreir inmediatamente- Lárguensé, no estoy de humor hoy- dije tratando de ahuyentarlos. La verdad a este punto ya estaba completamente asustada pero no se los iba a demostrar. Uno de ellos intentó arrebatarme a Yeng de las manos, pero fui más rápida y le di un golpe en la tibia, los demás al observar eso, vinieron a atacarme, pero fuí más rápida que el primero y le corté con una navaja de emergencia. Sin embargo, al hacerlo, descuidé mi protección y alguien me tomó por la espalda ahorcandome. Traté con todas mis fuerzas de soltarme pero poco a poco sentía que empezaba a perder el aire en mis pulmones. De un momento a otro, alguién golpea a la persona que me estaba ahorcando en ese momento y justo entonces, empiezo a respirar con dificultad, tratando de respirar el aire que le faltaba a mis pulmones. El tipo que me estaba ahorcando, estaba malherido en el piso, mientras una persona me preguntaba si me encontraba bien, yo asentí pero definitivamente me estaba mareando. La persona me ayudó a sentarme y me brindó una botella con agua-
- Señorita ¿Se encuentra bien?- preguntó la persona, hasta el momento no me había tomado el tiempo de mirarle así que traté de enfocar mi vista para verle-
- Estoy bien- mis ojos se encontraron con los suyos. ¿Quién era esta persona? Diosito, ¿Acaso estoy muerta?. Sus ojos, su piel, su nariz, sus labios... Todo en este hombre es absolutamente perfecto. Miré a Yeng y suspiré- Siento las molestias causadas, gracias por ayudarme- dije amablemente, el asintió-