—Por favor, déjame ver a Jeremy por última vez y terminar las cosas con él yo misma. Aaron casi la creyó, pero el amor no es algo que se mate fácilmente. —¿Por qué debería creerte? ¿Y si es un truco fugarse con él? Carolyn lo miró a los ojos. —No haré tal cosa, lo prometo. Aaron todavía no estaba convencido. —Me mentiste antes ¿Por qué debería de creerte? Carolyn bajó la mirada avergonzada y se disculpó: —Lo siento. Aaron no le creyó, pero tuvo que arriesgarse. Este era su territorio así que, ¿qué podían hacer Jeremy y Carolyn? Se volvió hacia Jesica, que se había quedado sin habla por la personalidad mixta de Aaron. —¿Jésica verdad? Ella asintió con la cabeza. —Tu teléfono —estiró la mano. Jesica le entregó el teléfono y borró todos los rastros de Jeremy en él—. Puedes irte a l

