CAPITULO NUEVE Rhys habría muerto y se habría ido a Annwyn. Se había follado a innumerables mujeres en su existencia, pero nunca había sido así para él. Illianna encajó a su alrededor como un guante caliente y apretado. Quería ser amable con ella, pero en el segundo en que entró en su acogedor cuerpo, perdió todo el control y comenzó a bombearla con un propósito resuelto. Ella alimentó a su bestia interior, dándole más energía de la que jamás había recibido de un acto s****l completo. Siendo en parte un demonio s****l, cada etapa del sexo llenaba su necesidad, pero era la finalización lo que le daba más energía. Se preguntó cómo sería cuando finalmente sucumbiera a ella. Ella se apretó y se retorció contra él. La acercó más al borde del escritorio y ella envolvió sus piernas alrededor d

