Subimos a la camioneta, Malik y Lucía van adelante y nosotros nos sentamos atrás, llevo una mochila con ropa y mi laptop.
Estacionados frente a la casa de Viktor y bajamos, en contra de mi voluntad, a comprobar a rocki.
Lucía aplaude y ríe como si fuera a ver algo increíble y es un gato. Horrible.
-por que le gusta tanto?
Le pregunto a su hermano
-le gusta todo a Lucía. Todo. Ve un árbol y sonríe, ve un lápiz y dice que es maravilloso, va al cine y habla un año completo de la experiencia.
-wow. Cuanta energía
-si, es como una niña. No quiso estudiar en la universidad cuando creció, es un ser muy libre y lleno de alegría. Creo que la universidad le habría dado una dosis de madurez
-bueno tiene tiempo no?
-si, pero para eso son los primeros 30 años humanos, para realizarse y poder aportar a la manada una vez que podemos cambiar. Hay profesionales de todo tipo en la manada. Obviamente también no hay, pero me hubiese gustado estudiar cuando era humano.
-puedes hacerlo ahora?
-puedo, pero una vez que cambiamos nuestro olor nos identifica como cambia formas, es más peligroso salir de la manada.
-aah tiene sentido.
-no van a pasar?
Viktor habla desde la puerta
Niego con miedo.
Malik se ríe.
La mirada de mi compañero es todo lo que necesito para entrar a su casa y no decir una palabra.
Obviamente la casa no está habitada. Recién tenía medio día de mudado cuando nos encontramos, hay cajas y bolsas por todos lados. La cama armada en la sala y el gato durmiendo en el medio.
La maldita cosa me mira y me muestra los dientes, y le hago lo mismo.
Malik se ríe y Lucía va corriendo a acostarse junto al gato. El felino se deja acariciar y ronronea.
Viktor sube del otro lado y también lo acaricia, mi lobo se vuelve loco, comienza a gruñir y querer atacar.
-cálmate lobo. No me hagas enojar. No me conoces.
-disculpa compañero.
-Voy a salir a tomar aire.
Iba a ir a la calle pero veo que la cocina tiene una puerta que da a otro lado.
La abro y veo un patio precioso. Grande, da al bosque, separado por un cerco marrón de madera y piedras.
-wow, que hermoso.
Veo a Viktor asombrado con su propio patio.
-no lo habías visto?
-no tuve tiempo corazón.
Que loco no?
-si.
Paso un brazo por sus hombros y lo acerco.
Dios que olor espantoso.
Froto mi cara por su piel, sus mejillas, su remera. Paso mi lengua por su piel.
-Scott
-que?
-ya basta.
-tengo que limpiarte.
Me deja hacerlo pero suspira.
-alfa?
Lucía esta detrás nuestro abrazada al gato.
-vamos? Nos esperan para almorzar.
-si, vamos. Disculpa.
Caminamos todos hacia la calle, viktor cierra la casa.
-cariño rocki quedo afuera
-no, lo llevamos de paseo con nosotros
Me dice Lucía.
-es una broma?
-no.
Dicen la chica y mi compañero a la misma vez.
Maldita sea.
Me gano un golpecito de mi compañero en la cabeza.
Malik ya esta encendiendo el coche mientras sonríe y mira su teléfono.
Como puede estar tan tranquilo?
Nos ubicamos todos igual que antes, solo que ahora también viaja rocki pero gracias a dios en el rechazo de Lucía.
La camioneta entra al bosque, esquibamos árboles durante un tramo, hasta que encontramos un camino apenas marcado.
-el bosque siempre lo atravesamos a pie, como lobos o humanos, casi no usamos los coches aquí pero bueno, ya aprenderán el camino. Sino en el coche tienen que dar una vuelta bastante grande. Luego te voy a enseñar un mapa alfa.
Malik habla mientras conduce.
Conversamos de cosas al azar, sobre todo quien habla es Lucía, que está fascinada con el horrible felino.
Después de casi media hora entramos a un camino más marcado, y comenzamos a notar pequeñas casas, muchas de ellas.
-vivimos todos alrededor de un gran claro y de la casa alfa.
Muchas casas están dentro del bosque, tenemos caminos y senderos marcados. Somos vecinos.
-que hermoso, me encanta.
Viktor mira todo con alegría en sus ojos celestes.
Le tomo la mano.
Dios que lindo es
Me besa la mejilla y recuesta la cabeza en mi hombro.
Malik lleva el coche hasta una casa un poco más grande y para.
-bajemos aquí. Vamos a almorzar con el alfa y su familia.
Mientras bajamos alguien abre la puerta de la casa y nos mira
-no se preocupen, somos bastante informales, no hay más reglas que ser educados y portarse bien. Los protocolos no se aplican si todos nos comportamos, si hay invitados de otras manadas si, es todo más estricto.
El chico que nos espera en la puerta es Marco, el hijo menor del alfa, tiene alrededor de 120 años.
Increíble, parece que tiene 30, como yo.
Es increíble.
Caminamos de la mano con mi compañero, siento que está nervioso, pero no tiene miedo. Asombro y nervios.
-Marco
Malik lo saluda con la mano.
-Beta, Lucía
Saluda con un movimiento de cabeza
-ellos son el alfa Scott y su pareja alfa Viktor.
-mira marquito, este es rocki. Mira no es hermosoooo?
Lucía le pone al gato en la cara al chico.
Este saca los dientes y se sacude como si fuera un perro.
-Lucía saca eso de aquí. De donde lo robaste?
-no lo robé, es de la pareja alfa. No lo ofendas
-oh, disculpa, pero es horrible.
Yo sonrío, alguien me da la razón
-no son bienvenidos los gatos aquí? Disculpa. No lo sabía.
-si lo son, no hay problema chicos. Pasen.
Habla una mujer desde atrás de Marco.
Es alta, morena, su cuerpo tiene curvas.
-Mamá, como vas a dejar que entre eso?
-ya basta Marco, avísale a papá que llegaron los invitados. Vamos a comer.
Pasen por favor.
-soy Stella, pareja alfa de esta manada. Les doy la bienvenida a mi hogar y les deseo lo mejor para su eterna vida, que las estrellas y los dioses siempre los cuiden.
-gracias. Soy Scott y mi compañero Viktor.
-un placer. Adelante. Pasen. No vean el desorden. Somos muchos viviendo aquí, y hoy somos más.