Después de acompañar a Viktor hasta su casa y esperar un rato afuera para asegurarnos de que estaba bien, nos fuimos a casa nuevamente.
Sentir su olor impregnado en todo mi departamento fue la gloria.
No sé ya si es mi sentimiento o el del lobo, pero estoy/estamos feliz de tener su olor cerca.
Sentado en el sillón solamente pensando en todo y a la vez en nada, atiendo mi teléfono
-hijo, cómo estás?
-hola pa. Estoy bien. No te preocupes.
-si me preocupo. Me gustaría que no tengas que pasar por esto. Perdón Scott.
-Pa, de verdad. Entiendo todo. Soy grande, se lo que sientes, siento lo mismo por mis hermanos. Haría lo que sea por protegerlos y evitarles dolores y sufrimientos. Pero la vida es así. No tengo nada que perdonar.
-ay hijo, estas tan grande, te amo tanto. Por favor, cualquier cosa que quieras me llamas, si quieres, ahora que hay más tecnología y otros avances podríamos intentar buscar a tu familia.
Pienso en lo que dice, y si, estaría bueno.
Pero algo me detiene, no sé qué, tengo tantas cosas que pensar.
-cuando esté listo te lo diré pa, lo prometo.
-está bien. Tus hermanos te mandan saludos, ambos llamaron más temprano. No les dijimos nada de esto, sin tu permiso.
-bueno pa. Yo les contaré. No te preocupes. Todo está bien de verdad.
-ven a casa a comer Scott, hace tiempo que no vienes. Puedes traer a alguien
Viktor se apareció en mi mente enseguida.
-pa, estoy solo. No tengo novia
-estás seguro? Andas algo extraño últimamente
-sabes qué? Voy a ir esta noche, tenemos que hablar.
-está bien. Yo termino mi turno en media hora, voy a hacer carne asada, quieres?
-lo que quieras está bien. Llama a Marizza, quiero que esté presente. Del mocoso me encargo yo.
-está bien
-nos vemos pa.
Les voy a contar que soy gay. Ya es hora de que lo sepan. Tengo todo este tema del lobo y mi mamá perdida en la cabeza, no tengo tiempo de seguir ocultando esa parte de mi.
Me preparo un café mientras sigo sin pensar en nada, luego me doy una ducha.
Al mirarme al espejo me veo ligeramente diferente. Tengo los ojos más claros, el cabello más blanco de lo normal en mi, ya que soy rubio, al extremo.
Y me veo más grande, hay una sutil diferencia en mi altura y tamaño. Espero que no lo noten tanto. No sabría explicarlo.
Escribo rápidamente esto en el cuaderno, mis cambios físicos.
A las 19.30 salgo de mi casa, con una simple campera de jean, ya que no hace frío aún. Y antes de ir andando hasta lo de mis padres mi lobo me empuja hasta la casa de Viktor.
-ya para un poco con tu obsesión. Va a pensar que somos raros.
Le hablo en voz baja. El solo me mira determinado.
Me transmite la necesidad de ir a comprobarlo.
-está bien, estamos yendo. Tranquilo.
Llegamos a su casa, pero hace ya varias casas atrás escuchaba la música que está cantando y comencé a sentir su olor.
Golpeo la puerta y espero
-quien es?
-el lobo feroz
Abre la puerta sonriendo.
-hola lobo.
-hola
-sucede algo? Me trajiste hace unas horas..
-no nada, sólo
-quieres pasar? Estaba pensando que cocinar
-estoy yendo a comer a la casa de mis padres, sólo pasé a comprobarte.
-estoy bien Scott
-eso veo. Disculpa
-no me molestas
-quieres ir conmigo?
-con tus padres?
Me mira sorprendido
-si, es raro, mejor no
Sigue mirándome, mi lobo está ansioso
-si
-como?
-si voy.
-gracias. Necesito apoyo.
-vas a mostrarles?
-no, voy a decirles que soy gay
-oh
Espero que apague todo y salga, se ha puesto una chaqueta liviana.
Es tan lindo.
Sus ojos están más claros que ayer, creo.
-es que papá llamó preocupado por lo que me contaron ayer. Y me dijo que ando extraño y que lleve a alguien, le dije que no tengo novia. Pero creo que con todo lo que está pasándome últimamente debería dejar de preocuparme por ser gay. Ya es agotador.
-Entiendo
Pero tu crees que reaccionarían mal?
-espero que no, son buenas personas, a mis hermanos no les importará, papá es policía a él tal vez le importe el que dirán los demás, y mamá es siempre muy buena y amorosa.
Realmente no lo sé.
-está bien, entiendo todo. Quédate tranquilo lobo. Te voy a cuidar.
Me dice sonriendo
Pero aunque lo haya dicho a la ligera mi lobo se lo tomo como una cuestión de honor o algo. Su semblante cambió y se lo ve con el pecho inflado y la cabeza en alto. Emana poder.
Joder. No entiendo nada. Por qué reacciona así a este hombre?
Caminamos tranquilos, mira vidrieras, hablamos de cosas al azar. Y llegamos
Una hermosa casa familiar, de una sola planta, aberturas celestes y flores en el jardín.
-que bonito lugar
-si, es hermosa.
-Scott.
-que?
Lo miramos atentos, expectantes. Me toma las manos y las aprieta.
-va a estar todo bien. Pase lo que pase cuentas conmigo. Y si el lobo quiere salir me dices algo y te saco de ahí. Lo prometo.
-una palabra clave?
-si, dime lobo feroz
Me río
-noo, mejor dime caperucita
-Viktor, no me va a salir esa palabra. Algo fácil.
-bosque.
-te digo bosque si me pasa algo.
Sigue sosteniendo mis manos mientras sus ojos recorren todo mi rostro.
-tus ojos cambian de color Viktor?
-no, pero los he notado más claros que nunca estos días.
-si, son hermosos.
Libero una mano para poder tocar su rostro.
-gracias.
El momento es interrumpido por el sonido de la puerta abriéndose.
Nos separamos y ambos miramos al frente.
Mamá está parada sonriendo.
-hola cariño. Ya me parecía raro que te retrases.
-hola ma. Es que pasé a buscar a un amigo.
-hola
Viktor saluda.
-hola, soy Mary. Un gusto conocerte.
-el gusto es mio, soy Viktor. Nuevo en el pueblo.
-oh que agrable. Gente nueva
Pasen pasen. Ya está la comida
En la casa presento a mi papá y a Marizza, Viktor es cordial y agradable, todo está impregnado por el olor del asado y buena energía.
Mi lobo está relajado.
Comemos tranquilos, hablamos de muchas cosas pero el tema principal es este hombre, es tan lindo. Con mi lobo no podemos dejar de observarlo, cada movimiento que hace, cada sonido que sale de su boca. Por dios.
Él cuenta cómo llegó al pueblo en busca de un cambio de aire sin dar muchos detalles.
Yo le mando mensajes a mi hermano para que me atienda una videollamada y cuando lo hace, luego de presentarse a Viktor y los saludos en general les digo
-estamos todos juntos porque tengo que hablar de algo.
Todos me miran. Distintas expresiones, pero todos con atención. Viktor tiene otro olor ahora, es más fuerte y amaderado. Todo lo contrario al miedo que olí antes.
Me asiente con un movimiento de cabeza y suspiro.
-2 cosas quiero decir, ambas muy importantes.
Primero, chicos, quiero decirles que los amo y que son mi vida, hace unos días mamá y papá me contaron que soy adoptado. La historia es algo rara pero buena. Me encontraron y se quedaron conmigo. Quiero que sepan que podemos hablarlo cuando quieran, pero que todo está más que bien. Nada que reprochar o cuestionar.
Espero un momento para dejar que lo comprendan.
Ambos dicen algunas palabras de apoyo y cariño a las que correspondo con amor.
-y segundo quiero que sepan que estoy pasando por un momento emocional algo fuerte, buscando mi centro, encontrando mi camino.
Miro a Viktor y me sonríe.
Mi lobo da volteretas dentro mío.
Esa sonrisa. Dios.
-soy gay.
- Es lo que soy, y siento que debía decirlo, que lo sepan, porque no puedo continuar con esto que me está pasando y cargar con no hablarles de lo que soy.
- Al no hablarlo, lo siento como una carga, como que oculto algo y es estresante.
Todos me miran. Mis hermanos se ríen y me aseguran que todo está perfecto.
Mis padres se sorprenden. Mamá me mira algo extraña.
-ohh cariño.
-Scott. Lamento mucho no haberte demostrado la suficiente confianza como para que me cuentes algo tan importante para ti. Lo lamento.
No tienes que preocuparte cielo. Eso no cambia nada, nada. Solo quiero que seas feliz y tan buena persona como siempre.
-hijo. No se lo habías dicho a nadie? Nunca?
Papá me habla preocupado
Muevo mi cabeza negando
-oh hijo. Pobresito. Y este pueblo tan pequeño. De haberlo sabido antes nos hubiéramos ido para que puedas explorar y encontrar tu camino antes.
-no pa. Estoy bien. Ha sido algo difícil, no lo voy a negar. Pero de alguna manera he conectado con algunos chicos.
-por favor no te preocupes por nosotros Scott. Somos familia. Sin importar qué. Sabes que amamos a Marizza aunque escucha esa música horrible.
Papá se ríe y mari grita.
Si es algo rara. Le gusta el rock pesado. Nunca lo imaginarias viéndola, es muy dulce y viste de rosa.
Al final todo resultó bien. La charla salió bien. Me saqué un peso de encima. Ahora puedo concentrarme en mi lobo, Viktor y en saber quien soy.
En ese orden.
-bosque.
Digo en voz baja.
El me mira y abre los ojos gigantes. Debe pensar que mi lobo quiere salir
-Mary, Jonah, Marizza. Ha sido un placer, son todos divinos, la comida estuvo riquísima. Pero tenemos que irnos ahora.
Todos lo miran raro.
-nos vamos ma, pa. Mari. Hablamos mañana. Besos
Digo desde la puerta.
-estás bien? Trajiste ropa Scott?
Le tomo la mano y lo arrastro unos metros lejos de casa. Va asustado, nervioso. Pero no me tiene miedo.
-solo quería salir Viktor. Ya fue demasiado. Necesitaba respirar.
-y me hiciste hacer un papelón por nada Lobo.
Antes de que siga hablando me acerco y le doy un beso.
Le cierro la boca con un beso.
Y
Puff