68 Son las tres de la tarde y estoy acostada en mi cama fingiendo estar enferma, porque resulta, pasa y acontece, que hoy es el día de mi grado. La idea vino de mi mamá, todo para evitar que mi papá se diera cuenta de que me suspendieron del colegio por ser diferente. Ella llamó a mi papá ésta mañana, cuando él ya estaba en su oficina, y le dijo que yo estaba con vómito y algo de fiebre, que el médico me había venido a ver y que dijo que no era grave el asunto pero que era mejor que me cuidara, que no saliera a ninguna parte. Mi mamá también le dijo que entonces no había necesidad de que él saliera temprano de la oficina para ir a la ceremonia de mi grado, que no íbamos a asistir. Mi papá se puso triste, pero menos mal que entendió la situación y se comió el cuento. Lo malo es que dijo q

