P.O.V. MOLLY Me desperté por los ligeros rayos del sol que se colaban por la ventana, al parecer hoy no lloverá, estuvo lloviendo ayer todo el día y toda la noche. Me incorporo un poco en la cama mientras me desperezo un poco. Me duele todo el cuerpo y aún me siento muy cansada. Volteó hacia mí derecha y lo veo. Henry duerme plácidamente. Sus largas pestañas cubren sus ojos, sus labios se ven rosados, parece un ángel. Ha cambiado bastante, no es el chico flaco y tímido que conocí, el chico sin vicios que solamente se saltaba las clases que le disgustaban. Ahora tenía una incipiente barba en su rostro, producto de un par de días lejos de casa, además de varios tatuajes que antes era impensable que Henry tuviera. Seguramente tío Richard aún no se los ha visto, pues Henry procura usar

