P.O.V. HENRY Ya no tengo esperanzas de salir de este lugar. Sin imaginarlo, llevamos un año aquí en este campo de concentración. Un maldito año lleno de torturas, sangre y muerte. Si el maldito gobierno nos estuviera buscando de verdad, ya nos habría encontrado. Ni siquiera los Singapures, nuestros aliados, hacían algo por encontrarnos. Todo estaba perdido para nosotros. La única forma de salir vivo de aquí era que la guerra al fin terminará o que fueras un vende patrias. Pero de hacerlo, no volvería a pisar suelo americano jamás, ni yo, ni mi descendencia hasta la tercera generación. ¿Podría sacrificar a mi familia por esto? Posiblemente me odiarían toda su vida. Pensaba en Molly cada día, y eso es lo que me ha mantenido cuerdo. Es mi motivación para seguir soportando todo este esc

