Pasé todo el viernes en la cama, bebiendo bebidas energéticas y comiendo todas las sobras que podía encontrar en el refrigerador. Había estado escondiéndome de mi jefe, sin contestar sus llamadas e ignorando la laptop. Pero una vez que la impresión pasó, que asimilé todo lo que había pasado en la oficina, decidí que lo mejor era seguir a través de ello, no podía quedarme estancada, me hubiese dado un fantástico orgasmo o no. Encendí mi laptop, solo para poder actualizarme en el trabajo y a quien engaño, ver si me había escrito también. Encontré unos veinte mensajes de mi jefe, los últimos con el mismo asunto: VIAJE DE EMERGENCIA. Señorita Rivera, ha surgido un viaje de emergencia a Francia, tenemos que reunirnos con el señor Edwars para conversar sobre el proyecto. La

