Mi madre me llamó muy temprano, según ella, vendrá con un regalo para mí. No estoy tan entusiasmado por lo que me trae, pues aquí no está tan mal, a semanas de estar trabajando tengo a una sexy secretaria que no sabe que es sexy, eso la hace muy interesante, aunque sólo la veo como hombre, no me interesa para nada serio. En realidad, hasta me resulta poco interesante su trasero, si debo ser totalmente honesto, pero me educaron mis cuidadores para ser amable y a veces hago obras de caridad, independientemente de si estoy interesado o no eróticamente, le vi aquel día y no pude evitar ayudar. Roberto y yo hemos salido varias veces, sin embargo, no le encuentro mucho sabor a las calles de Punta Cana, supongo que debo acostumbrarme a este cambio. —Señor, tiene una llamada importante en la lí

