Sophie: Me quedo observando a la chica que la verdad era muy hermosa y a Patrick que aún sostenía la mano de ella. Me dirigí hacia él. —Necesitamos hablar —Me crucé de brazos. Lo que sea que estuviera a punto de pasar con esta chica que lo olvidara totalmente. —¡Que haces aquí! —Responde, en cambio, Patrick enojado y le suelta la mano a esa mujer. Suspire, aliviada, menos mal que lo hizo, porque mi interior luchaba contra mi razón y mis deseos egoístas, en una batalla muy reñida. Donde mi egoísmo, quería sacar del cabello a esta mujer y la buena razón, me decía que me calmara y lo dejara pasar. Mire a Patrick enojada. —Mi madre me dejó salir. Él gruñe molesto y se sienta en su silla. —Sophie, ahora no puedo hablar contigo, espérame afuera... —Esperaré aquí, querido padrastro —dije

