Olivia: A la mañana siguiente... Despierto con una mueca en mi rostro. Mierd*, siento que me paso un camión por encima. Me duele todo el cuerpo, muerdo mis labios. "Bueno, aunque me encanto todo lo que me hizo", pienso en mis adentros. Como sea, intente levantarme de la cama, pero siento que no puedo mover una mano. Observo hacia el lado derecho y veo mi muñeca esposada. —Pero que mierd*. —digo en voz alta. En eso veo la puerta abrirse y entra Ryan con una sonrisa en su rostro y una charola en sus manos. —Buen día, muñeca. Lo observo con enojo. —¡Suéltame idi*ta! ¡Esto es secuestro! Ryan deja la charola en la mesita de noche, viéndose imperturbable ante mis gritos. El muy bast*rdo solo me da una sonrisa. —No forcejees, muñeca, que te puedes lastimar. —Eres un c*brón como pudiste

