Sophie: Tres horas después salimos de la mansión a estrenar mi juguete como lo llamaba Patrick, yo, por el contrario, lo llamaba mi bebe. Jamás había tenido un coche propio, mi madre prefería gastarse su dinero en la bebida y no accedía a mis caprichos. Cuando llego Patrick a nuestras vidas, fue casi que lo mismo. Él optó por no satisfacer mis berrinches y tuve conformarme con esto. El hecho es que mi bebe, era un modelo nuevo de la marca Maserati de color gris. Cuando lo vi, salte a los brazos de Patrick y volví a besarlo en agradecimiento —Es mi marca de auto favorita —Le dije emocionada apartándome de él. Patrick se cruza de brazos. —¡Lo sé! —dijo simplemente y por supuesto que lo sabría. Él conocía todo de mí y eso me hacía ser una descuidada totalmente. Jamás le había preguntado

