Patrick: Despierto con una sonrisa de satisfacción, al ver a Sophie enredada entre mis piernas y yo por supuesto con un agarre firme de mi brazo la sostengo cerca de mí. Mientras, acaricio su mejilla con suavidad y la veo dormir, parece un angelito caído del cielo. "Qué niña tan hermosa", pienso en mis adentros. Aunque ya es una mujer, pero para mí es como si lo fuera, es que es tan inmadura en muchos sentidos, respondona, desagradecida, malcriada, pero caraj** me gusta y me enciende. Tener con quién discutir para después tener s3xo de reconciliación era una fantasía totalmente diferente para mí, pero muy bien recibida. Ni con Grace se podía, esa mujer ya me fastidiaba, seguía teniendo lo suyo, pero ya no deseaba como antes. Nunca la quise, solo me casé por el deseo y por idi**ta. S

