Joshua Las luces intermitentes de los llenaban el ambiente, mis ojos fijos en la puerta confirmaban que todo estaba en marcha. La puerta del copiloto se abre y mis ojos van a Max que parecía cauteloso. — Solo suéltalo —tomó aire. — Pilar está dentro —apreté los dientes —, sabes que esto sería más fácil si solo apareces —lo observé. — ¿Qué piensas que pasara? —sus ojos se mantuvieron fijos en los míos. — Puede que alguno de los que esta dentro te quiera matar —sonreí de lado. — He arruinado muchos negocios, supongo que es normal. De nuevo observé la puerta en silencio. — No solo eso —moví mi mano para tomar el teléfono. — Sí, bueno —le envíe un mensaje —, las personas son muy lloronas —solo espere a que me hablara —¿Con quién está? No respondió, solo guardo silencio

