Pilar El olor a café recién hecho se filtraba en el aire mientras esperaba en la recepción de la empresa de noticias donde había conseguido mis prácticas. Aún no podía creer que todo esto fuera real. Periodismo. Por fin estaba a punto de sumergirme en el mundo que siempre había soñado, ese donde amaba hacer mi trabajo. El tira y afloje se encontraba ahí, en mi vientre listo para salir o llevarme directo a un inodoro. — ¿Estás nerviosa? —me preguntó la recepcionista. Mis ojos fueron a ella y me obligue a dejar mi pierna quieta, simplemente a quedarme con el pie en mi lugar sin moverme mucho. — Un poco —admití, devolviéndole la sonrisa —. Es mi primer día. Y vaya primer día. Aunque estaba emocionada por comenzar, había una inquietud en el fondo de mi mente. Sabía que este trabajo

