Pilar Me dirigí hacia la cafetería, sintiendo la tensión en cada paso. Sabía que Aarón no tardaría en llegar, tampoco los nuevos guardias y aunque la idea de ver a los nuevos guardias no me tranquilizaba del todo, estaba decidida a seguir adelante. Ya habían matado a los anteriores, podía pasar con los nuevos y no quería más personas muertas. No por mi culpa y decisiones. Al llegar a la cafetería, pedí un café y me senté en una mesa junto a la ventana. Desde que entre en este lugar los minutos pasaban lentamente, cada segundo parecía horas, al punto que había perdido el tiempo. Miré el teléfono, pero no había ningún mensaje. En el fondo, estaba esperando alguno de Michael o mis padres, porque de repente todo se había quedado en silencio. Finalmente, vi a Aarón entrar, acompañado de d

