No tengo decisión, mi cuerpo parece desobedecer mis deseos, es como si cada parte de mi cuerpo tomará su elección. En verdad importa aquella historia que Rubí me contó, ¿porque viene esto a mi mente ahora? —Thiago… —en un susurro, lanzo su nombre al aire desde mis labios temblorosos. —Gia… —dice ahora, elimina lo que podría haber sido un silencio abrasante. —Dijiste que no estabas aquí por mí, pero ahora no estoy segura de creerte —agrego, mis pasos son lentos, pero no se detienen, me acerco cada vez más a él, e intentar frenar mis movimientos es imposible. —No vine aquí por ti, puedo jurarlo, pero… —¿que? —infiero. —Tú eres alguien a quien no puedo ignorar —explica, su voz es mesurada, hay algo de tensión en sus palabras pero todo se relaja, cada una de sus palabras se escucha

