Por Antonella Estaba preparando mi desayuno, cuando lo veo entrar a la cocina. -¿A qué estás jugando?¿Por qué seguís acá? Dice de repente. -¿Perdón? Es la casa de mi tía y vengo siempre. -Hacés todo por llegar a mis sentidos. -Estás equivocado. -No volviste con tu marido ¿Lo hiciste por mí? -No sos el ombligo del mundo, me quedé porque estoy mal con mi marido... me separo en cuanto vuelva a la ciudad. -¿Y por qué me lo decís? -¿Me estás cargando? -Andate, por favor, no quiero estar cerca tuyo. -Entonces alejate vos. Le dije de malos modos. No me quería cerca y pensaba que me quedaba por él. ¿Pensaba que lo quería seducir? No sabe que lo puedo volver loco con mis coqueteos y sin embargo, piensa que ya lo estoy haciendo. Está equivocado. Me mantuve con un perfil bajo, traté

