Capitulo 11 Deseo brutal Un dolor punzante en el estómago hizo que Eira se doblara sobre sí misma, abrazándose con fuerza. Su cuerpo temblaba y un sudor frío se deslizaba por su espalda. Logan, sin expresión de compasión, la tomó de los brazos y la obligó a ponerse de pie. Sin darle oportunidad de protestar, la guió hasta el baño. El lugar estaba impregnado de un aroma intenso y embriagador. En el centro, una tina llena de agua caliente humeaba, mezclada con aceites costosos, de los mejores que se podían encontrar en todo Lilles. —Desnúdate y espérame en la tina. Eira sintió un escalofrío recorrer su espalda. Quiso resistirse. Quiso gritar que no, que no haría nada de lo que él ordenara. Pero su cuerpo no la obedeció. "No… esto está mal." Luchó internamente, tratando de recuperar

