A la mañana siguiente.
Mansión Rose.
Tocan a la puerta.
—¡Buenos días! ¿Margaret como estas?
—Bien señora Angelica. La señorita Rose me dijo que...
—Si. Pasa ¿Te has desayunado?
—Si.
Verónica la mira fijamente.
—No te creo ven conmigo ya te prepare algo Rose subió a buscar sus cosas en lo que baja te da tiempo comer algo se que hoy será un día muy intenso esa niña no sabe mostrar tristeza y hoy estará mas intensa que nunca.
—Usted ya esta acostumbrada al igual que Yo.
Sonriendo.
—Ya no me acostumbro a estar lejos de Ella es como mi hija la vi crecer por cierto ¿Ya reservaste la misa y todo eso?
—Si todo esta listo.
Clínica H.P
Elena
Sentada en la cafetería de la clínica con un café en mano. Ve una llamada de Dylan entrar.
—¡Buenos días! ¿Alguna novedad?
—Hable con Víctor pienso verlo hoy llegare un poco tarde al consultorio hoy, acompañare a mi madre a la tumba de mi padre hoy es su aniversario.
—De acuerdo no te preocupes por aqui todo esta normal aunque no muy animados la recepcionista esta llamando a los pacientes que tenían cita este mes para avisarle la suspensión de las ayudas.
—Debemos hacer algo.
—A si es. Te espero tenemos que reunirnos todos antes de que te reúnas con Víctor.
El auto de Rose dirigiéndose al cementerio frenando de golpe al ver a un hombre entrar a la calle distraído con el teléfono.
Rose
—¿Qué pasa?
—Alguien que se atravesó veré si esta bien.
Bajando el vidrio y viendo aquel hombre un poco asustado al sentir que alguien la observaba miro hacia el carro no pudo quitar sus ojos de allí al ver aquella hermosa mujer vestida de n***o cabello largo y rubio sus gafas casi le cubrían su cara pero no su belleza.
—Señor ¿Se encuentra bien?
Al ver que este no reacciona y sigue mirando al auto le toca los hombros.
—¡Señor!
Volviendo en si y observando aquel hombre preocupada enfrente de El.
—Si, estoy bien no se preocupe.
—Hijo te he estaba esperando ¿Pasa algo?
—No madre, discúlpeme no se preocupe dígale a su jefa que no me ha pasado nada se ha impresionado tanto como Yo.
—De acuerdo señor.
Al volver al auto Margaret pregunta.
—¿Todo bien?
—Si.
—Nos bajaremos aqui.
—¿A qui?
—Si. Necesito un poco de aire.-Bajándose del auto.
Margaret baja de prisa para tomarle el paso a Rose.
—¿Esta bien?
—Para que lo preguntas si sabes la respuestas estoy muy bien solo me asuste un poco y siento algo de calor no me sucede nada por favor ya para de preguntar eso no te pago para eso vamos llevemos las flores y vayamos un rato a la capilla no podre estar para la misa tenemos muchas cosas pendiente con lo de la clínica. ¿Sacaste tiempo en la agenda para reunirnos con el señor Víctor?
—Si, señorita.
—Perfecto.
—Creo que tiene que saber algo se rumora que los Doctores de la clínica protestaran por los cambios.
—Bien veamos que podemos hacer al reunirnos con Víctor analizáremos la situación.
—Disculpe. ¿No cree que es algo drástico quitar las ayudas?
—Sabes que no acepto perdidas en mis negocios y allí se estaba desperdiciando mucho dinero.¿ A caso crees que soy insensible?
Algo nerviosa responde de inmediato.
—No señorita Rose.
—No importa lo que pienses al final es mi negocio y Yo soy la que toma las decisiones ¿No?
—A si es.
Sonriendo al ver la obediencia y paciencia de su empleada.
Dylan Ayuda a su madre a ponerse de pie luego de poner las flores en la tumba de su esposo y decir algunas palabras.
—Gracias hijo.
—¿Pasaba algo cuando te encontré? Vi como ese hombre se dirigía a ti y no reaccionabas.
—La verdad observaba a una mujer en el auto que conducía y casi me atropella.
—¿A caso era bonita?
—Muy bonita-Sonríe y le da un beso en la frente a su madre.
(...)
Mansión Rose.
Suena el timbre.
Una mujer delgada con cabello corto cobrizo y ropa Europea espera en la puerta.
—Disculpe señorita ¿Cómo puedo ayudarla?
—¡Nana!—Abrazándola muy emocionada—¿No me reconoces?
—Alicia mi niña eres Tu cuanto has crecido que bueno que estés aqui ¿Le harás compañía a Emma?
—Si, vine para acompañarla a la misa del tío.
—¿Y tu madre?
—Mi madre hace años no se de Ella desde que Emma y Yo nos fuimos de la casa no le contesto el teléfono por favor no hablemos de Ella.
—Definitivamente ambas son muy unidas pero ¿No extrañas a Tu madre?.
—Mi madre nunca fue una madre las fiestas y los lujos fueron siempre su prioridad nunca tuvo tiempo para mi mucho menos para Emma la utilizaba para sacarle dinero a mi tío.
—Y todavía lo sigue haciendo.
—¿A que te refieres?
—Tu mama sigue llamando a Emma para pedirle dinero Emma dice odiarla pero en el fondo siente pena por Ella podría dejar de tomarle las llamadas y aun así lo sigue haciendo y enviándole dinero dice que lo hace para que no se aparezca aqui.
—Emma no¿ le debe nada lo hace por mi.
—¿Eso crees?
—Tu tambien la conoces tanto como Yo.
Oficinas presidencial de la clínica H.P
—Entonces me dices que si no acepto estas condiciones los médicos podrían hacer un escandalo en mi clínica.
Víctor responde un poco asustado.
—Si señorita.
—Bien despidamos unos cuantos a los cabecillas por lo menos y los demás se amedrantaran.
Margaret interrumpe.
—Señorita Rose recuerde que ya hemos liquidado a los médicos de avanzada edad y contratado nuevos con salarios un poco mas alto y la clínica tiene deudas dejadas por su antiguo dueño no estamos en condiciones de seguir despidiendo además son muy buenos Doctores lo que tenemos y tienen la confianza de Nuestros clientes.
—¿Entonces que me recomiendas?
—Bien analizaremos las condiciones y haremos las Nuestras podemos llegar a un acuerdo pero para calmar las aguas podríamos terminar los tratamientos de las personas a las que se les dio las ayuda hasta el alta luego haremos un consensó de las personas que ayudaremos pero esta vez mas rigurosas las ayudas serán algo mas cerradas pero no se dejaran de dar.
—¿ Y en que nos beneficiamos?
—Estas personas serán Nuestros modelos de publicidad no perderemos la confianza de Nuestros médicos ni la de Nuestros clientes.
—Bien-Sonríe—Dígale esto a los Doctores y dígale tambien que cuiden sus empleos a mi nadie me dice como manejar mis negocios.
Mansión Rose.
—¡Nana!
—¡Buenas Noches! ¿Cómo te ido?
—Muy bien como siempre ¿Y esa cara?
Alicia aparece de repente.
—¡Bonjuor!
Grita de emoción y abraza a su prima.
—Alicia. ¿Qué haces aqui? No lo puedo creer.
—Te extrañe.
—Yo a ti.
—¿Por que no me avisaste que venias?
—Quería sorprenderte y acompañarte a la misa de mi tío. ¿Iras?
—Si esta mañana he ido al cementerio pero no he podido quedarme mucho tiempo en la capilla voy a bañarme para irnos cenaremos afuera.
—Bien. Te acompañare.
—¿Cómo ha sido tu viaje?
—No me quejo hace mucho no viajaba lejos ¿Por que no me habías dicho que sigues en contacto con mama?
—Nunca hablamos de Ella nos incomoda.
—¿Le das dinero por mi, verdad?
—Solo no quiero que se le ocurra pisar esta casa tu sabes mas que nadie como es ambas somos testigos de las veces que engañaba a mi padre.
—Perdóname uno no puede elegir a la familia.
—Es mi familia tambien además no es tan malo del todo porque te tengo a ti-Sonriendo.
Apartamento de Dylan.
Sale de la ducha y toma su teléfono que suena de manera insistente.
—Elena. ¿Pasa algo?
—Viste la carta de tu nueva presidente Víctor ha mandado un adelanto mañana nos reuniremos con El.
—No lo he visto aun. Que dice?
—Pues terminaran los tratamientos de los pacientes de la ayuda es decir serán retomadas hasta terminarlo y las ayudas continuaran aunque ahora se tomaran medidas mas estrictas y serán mas cerradas.
—Me alegra que las cosas estén mejorando.
—No podemos bajar la guardia.
Sonríe
—Tienes razón. Nos vemos mañana en la Reunión.
Cuelga y Recuerda aquella mujer vestida de n***o y con una belleza imposible de olvidar.
(...)
Capilla.
Emma siente mareos y se sujeta de Alicia.
—¿Te pasa algo?
—Solo me maree un poco debe ser el estrés.
—¡Emma! ¿Estas sintiendo aquellos síntomas nuevamente. ¿Te estas tomando los medicamentos?
—Si, solo que dure unos meses sin usarlo.
—Debes ver al medico talvez tu caso se agudizó.
—No le digas nada de esto a la Nana.
—Me preocupas.
—No deberías hacerlo. Yo estoy bien. Ahora vamos a comer.
Alicia la abraza.
—¿Qué haces?
—Tengo miedo eres lo único que tengo.
—Porque siempre eres tan sentimental por Dios déjame ya. Vamos súbete al auto.
—Te amooo.
—Cállate ya-Sonriendo.
—¿Qué quieres comer?
—Mmmm..-Viendo el teléfono de Emma parpadear —¿Es mi madre?