Mansión Rose
Emma
Escucha unos gritos desde su habitación y baja a ver que pasa.
—¿Nana que esta pasando?
—Es la niña Alicia ha salido un rato y al parecer tomo unas copas demás le pedí que le abrieran.
—Claro hazlo ya-Se dirige a una de las empleadas de servicio.
—Prima estas aqui por fin-La abraza.
Siente el apestoso olor a alcohol y le da nauseas retrocede.
—¿Por que has tomado tanto? Robert ¿Cómo estas?
—¡Hola! Emma lo siento mucho he tratado de controlarla.
—No te preocupes se lo mala copa que es ayúdame llevarla a la habitación.
Verónica negándose.
—Amanda ayuda al señor Robert por favor.
—Puedo hacerlo Nana.
—Nadie a dicho lo contrario puedes acompañarlos. ¿Gusta de un poco de te señor Patterson?
—Nana si me hablas a si creeré que estas enojada conmigo por favor dame un abrazo hace mucho que no te veía y solías consentirme al jugar con Emma.
Lo abraza.
—Como lo voy a olvidar si al parecer eres Tu quien lo has echo y no has vuelto por aqui.
Sonríe.
—Perdóname no tengo una excusa que me justifique.
—Lleva ya a la muchacha esta y bajen por un poco de te. Les vendrá bien principalmente a Emma que ha despertado de sobresalto.
—Perdóname Emma he puesto un mensaje para que nos acompañaras si hubieras ido no me dejas beber tanto.
—Cállate ya y párate para que te llevemos a la habitación.
Restaurante Ing.
—Gracias por la platica.
—Gracias a ti eres una chica interesante puedo hablar contigo sin sentir que te estoy aburriendo.
Sonríe.
—Me siento igual.
—Bueno pues dame tu numero y cuando queramos hablar sin parar nos ponemos en contacto.
—Por su puesto me parece bien.
(…)
Sentados tomando el te con vista al jardín.
—Perdóname por no responder tus mensajes he estado muy ocupada estos dos años ha sido un cambio un poco exigente para mi.
—¿Exigente?
—No creo que nadie de afuera te exija mas que lo que te exiges Tu .-Sonríe.—Me he quedado toda la noche viendo la puerta de aquel bar esperando a que llegaras.
—Sabias que no iría.
—Si en el fondo pero una parte de mi tenia esperanzas ¿Cuándo volveremos a divertirnos y salir como antes?
—Cualquier que te escuchara creería que vivimos una adolescencia juntos de bares y cervezas estas hablando de nuestros primeros que 10 años o menos.-Sonríe y mueve la cabeza.
—Pero han sido los mejores años de gozo y fiestas.-Ambos ríen mientras recuerdan aquellos tiempos.
Al otro día.
Alicia
Baja al desayunador.
—¡Buenos días!-Se agarra la cabeza.
Emma Grita.
—Bonjour! Mademoiselle.
—¡Mala! No grites mi cabeza se va estallar.
—Bueno si sucediera como se llamaría ¿Arte?
—Te odio.
—Bueno me voy.
—Espera un momento ¿Cómo ha sido?
—¿De que hablas?
—Sabes a que me refiero.
—Estoy perdida.-Se pone de pie y camina.
Alicia la persigue.
—Hay no te hagas sabes que hablo de tu encuentro con Robert.-Tropieza con Emma quien se ha detenido de repente.—¡Auch! ¿Puedes poner direcciónales? por favor.
Emma se voltea y la mira ambas explotan en risas.
—Te diré esta noche te invitare a cenar.
—¿Pasaras por mi?
—Si.
—¿Lo prometes?
—Mmm. Si. Me voy.-Sale.
—¡Gracias!
—Nana me asustaste ¿Por que me agradeces?
—Por hacerla reír hace mucho no lo hacia.
—A eso vine.
—Pero no esperes que cumpla la promesa-Sigue caminando.
—¿Verdad? Casi le creo-Toma un sorbo de café.
Clínica H.P
—¿No piensas contarme?
—Sobre que te embriagaste anoche.
—Eso lo se ya he sufrido las consecuencias al despertar.
—¿Ella era la chica a la que ayudaste ?
—Si ¿Es hermosa verdad?
—Si lo es pero no la quiero como mujer.
Irritada.
—¿De que hablas? si es perfecta.
—Si es perfecta para conversar igual que lo hago contigo no puedo negar que es hermosa pero no he sentido nada al estar con Ella.
—¿Al estar con Ella?
—Si al estar en el bar hablando con Ella.
—¿Todavía crees en el amor a primera vista y eso?
—Si.
—Estas equivocado hay personas que se enamoran cuando se van conociendo y este puede ser uno de los caso prométeme que seguirás conociéndola.
—Esta bien te lo prometo.
—¡Yes!
—Aunque te aclaro que eso no quiere decir que será mi novia.
Grita.
—Eres insoportable.
—Doctora recuerde que esta en un hospital debe guardar silencio-Le guiña un ojo—Tengo una cirugía no me busques.-Se va.
(…)
—A ver Margaret que te pasa has estado mirando tu teléfono todo el día ¿Qué ocurre?
—No se ´preocupe señorita no es nada solo estoy esperando un mensaje.
—¿Tu mama?
—¡Eh! Claro mi mama.
—Es un chico ¿No?
—Bueno-Se rasca la cabeza.
—No lo hagas sabes que odio cuando rascas tu cabeza lo sueles hacer cuando estas nerviosa o mientes.
Sorprendida piensa: se fija mas en mi de lo que me imaginaba.
—A ver anoche tenias prisa ¿Por que ibas a una cita?
—No señorita iba a salir con una amiga.
—Bien entonces esa amiga te presento a un chico.
—A si es.
—Y te gusto de inmediato.
—Si desde que lo vi en realidad aunque luego cuando me detuvo a observarlo me puse muy nerviosa y mi corazón parecía salirse.
—Menos mal tienes un corazón resistente-Sonríe.
—¿Acaba de bromear conmigo?
—Bromear Yo te equivocas vamos prepara los documentos para la Reunión tengo que volver a donde el viejo Campos.
—¿Y como esta?
—Esta bien.
—Me refiero a Usted.
—Creo que esa respuesta te la sabes d memoria o debo pegármela aqui en la frente para que te sientas mejor.
—No señorita.
—Que bueno porque no lo hare ahora a trabajar.
Constructora Patterson.
Robe Patterson
—Hijo mío.-Nota a su hija distraído.—¡Robert!
—Si papa.
—¿Me estas escuchando?
—Claro papa.
—A ver que te decía de los puentes.
—Decías que había que cambiar …
Lo interrumpe.
—Definitivamente no me estabas escuchando no he mencionado nada de los puentes hasta ahora quería saber si me ponías atención ¿Qué ocurre?
—Es que ayer he vuelto a ver a Emma.
—A Emma ¡Emma Rose!
—Si papa Ella misma.
—Por eso tienes esa cara de tonto como cuando eras niño ya me parecía conocida.-Ríe.
—A ver Papa no te burles de mi por favor.
—Has estado enamorado de esa chica desde niño incluso recuerdo como te pusiste cuando se fue con su tía duraste una semana sin comer y no quisiste ir a despedirla. ¿Ya le pediste perdón?
—Papa.
—¡Ahh! Que perdón le pedirás si aun no has podido decirle que te gusta ¿Cuántos años tienes? cierto 29.
—Ya basta Papa.
—Discúlpame hijo es que sigues actuando como un niño en lo referente a ese tema por eso nunca has llevado a una chica a la casa bueno no puedo negar que tienes buen gusto Emma Rose es hermosa y además exitosa todo lo que se puede desear en una mujer pero creo que te dejaras dominar por Ella. -Ríe.-Ella parece el chico.
—A veces quisiera que no fueras mi papa estas burlándote de Tu hija quien esta tratando de tener una conversación contigo acerca de sus sentimientos.
—Bueno. La verdad Yo lo he dicho todo te dejare hablar para que si sea una conversación.-Esta vez rie mucho mas.
—Me voy-Sale.
—Hijo espera. ¿Quieres ir por una copa?
—Si prometes no seguir burlándote de mi.
—Esta bien podremos hablar de lo que paso anoche como hombres seré tu mas sabio consejero.
—Papa.-Caminan juntos entre abrazos y risas.
Clínica H.P
Entra al consultorio.
—¡Buenas noches!
—Hace dos horas era su cita me he quedado porque tenia unos pacientes que ver.
—No me regañe he tenido un día muy ocupado.
—¿Y que le he dicho?
—Lo he echo lo mejor que he podido.
—Me imagino ¿Comiste?
—Nadie además de la Nana y Margaret me hace esa pregunta.
—Sera porque son las personas que mas se preocupan por ti.
—Talvez.
—¿Y dígame que encontró?
—Seguiremos con las mismas indicaciones no emociones fuertes, Empezar a caminar nada de ejercicios prolongados y de mucha exigencia. Acuéstate.
Se acuesta.
—¿Qué me hará?
—Te pondré un suero estas anémica tambien otros tratamientos vendrás por cinco días a ponértelos.
—¿Creer que me mudare en esta clínica o que?
—Aqui tiene.
—¿Qué es?.
—Es su nuevo tratamiento.
—¿ Es necesario todo esto?
—Si quieres vivir por supuesto.
(…)
Dylan
—Tráeme el reporte de este paciente bajare a la cafetería.
—Si Doctor.
Entra al ascensor y nota presencia de Emma un poco nervioso saluda.
—¡Buenas noches!
Emma responde y de repente todo se torna n***o. Dylan se da cuenta de inmediato y la sostiene su corazón palpitas a un mas rápido al verla tan cerca y sentir su olor.
—¡Señorita! ¡Señorita!
Vuelve en si Y ve aquel hombre tan cerca de Ella es muy guapo y tiene unos ojos verdes preciosos cabello suave que le cae en la frente y labios carnosos.
—Discúlpeme-Se suelta de El y se arregla la ropa.
Dylan se lamenta de que reaccionara tan rápido y no seguir contemplando su belleza.
—¿Esta bien? soy Doctor puedo revisarla.
—Gracias estoy bien el viejo a dicho que esto me podía pasar.
—¿El viejo?
—Me quedo aqui adiós.-Sale y se cierra el ascensor Dylan siente esperanzas de volver a verla.