Capítulo 6.

2059 Words
Continente Norte. Castillo Vadnir, Ala Nordeste. La penumbra y el sol naciente. Omnisciente. En el salón de estrategias y entrenamiento se encuentran diez personas sentadas alrededor de la mesa rectangular. Ellos son conocidos como la guardia personal del Káiser, aquellos que regían el orden en el continente después de su emperador, la sangre bombeaba por sus cuerpos con rapidez mientras el sentimiento de expectación los invadía. Aunque sus rostros permanecían neutrales. El sonido de los pasos calmados por el pasillo hizo que todos se acomodaran correctamente en sus asientos. Las puertas dobles color n***o se abrieron de forma suave e inmediatamente sus cabezas bajaron levemente al sentir aquella presión de poder. Mihail II Ivanov Gray. Aquel es el nombre del hombre que se encuentra frente a ellos. Sus ojos grisáceos se mostraban neutrales mientras sus pasos suaves y delicados, pero, que al mismo tiempo lo hacían lucir imponente y poderoso. Terminaban en la silla que encabeza la mesa, la misma que breves segundos después fue ocupada por el mismo. La camisa blanca se encontraba remangada encima de sus codos dejando dos botones de su camisa desabrochados dando una leve vista de su pecho y el inicio de un tatuaje. Pasando una mano por su cabello pelirrojo lo acomodo dejando que un rebelde mechón cayera sobre su frente. -Bien, podemos comenzar -Dice. Su voz ronca y aterciopelada produce un escalofrío en más de una persona en sala después de todo su tono había sido suave como una caricia en los oídos que te seduce a cumplir cada uno de sus mandatos. Admes se levanto tomando un mapa el cual acomodo en un pizarrón color blanco que se encontraba en la punta de la mesa, a la vista de todos -Muy bien, ellos tienen planeado entrar por el ala nordeste -Comunica mientras muestra el lugar indicado en el mapa -Sin embargo, ya que no han existido mapas publicados después de la ascensión de Mihail como emperador. La existencia de este castillo es desconocida para todos los continentes. -El plan seria emboscarlos en un lugar aislado donde la existencia de civiles o alguna criatura sobrenatural pueda salir afectada -Dice Marlene. Su larga cabellera rubia se encontraba recogida en una coleta alta mientras sus ojos azulados se mostraban serios. – Podríamos usar el bosque de los muertos, sería más fácil, así el bosque los terminaría devorando después de todo es un cementerio -Puntualiza Victoria apoyando a su gemela. Keller ladeo la cabeza y asintió de acuerdo, -Hazel podría crear una ilusión que los desviara directamente hacia el bosque. -Por supuesto, hace tiempo no tengo sujetos de experimento -Apoya de acuerdo la pelinegra mientras una sonrisa llena malicia se deslizaba por sus labios color cereza, una navaja era girada entre sus dedos cuya hoja permanece brillante en espera de ser usada. -Yo y Nick podríamos esparcir aquello por todo el bosque, después de todo es letal para nuestros queridos amigos alados -Dicen Ames. -Parecen emocionados -Comenta Mihail, en su tono de voz se podía sentir la burla y la ironía palpable. -Por supuesto Hail, hace mucho no teníamos una presa que cazar -Dice Kehlany mientras se miraba las uñas. -Muy bien mis queridas piezas, diviértanse y que comience el juego -Pronuncia el pelirrojo con voz profunda causando un escalofrío en los cuerpos de los presentes. Su mano se movió suavemente hasta el tablero de ajedrez donde dio dos pasos al frente con el peón. Su mentón fue recargado en su mano derecha la cual se encontraba apoyada en la mesa de cristal. En sus ojos la expectación junto a aquella mirada llena de perdición y desastre se desataba en sus iris grisáceos. -Esto será estimulante -Murmura al mismo tiempo que una sonrisa ladeada transmitiendo malicia se deslizo por sus labios. •• > •• 3.5 KM al este del Castillo Vadnir. 300 metros de distancia del Bosque de la muerte. 3:10 a.m. Las filas de soldados caminaban en orden guiados por la poca luz que proporcionaba la luna, sus sentidos se mantenían alerta debido a la oscuridad que había alrededor del territorio lo cual ocasionaba que tuvieran que agudizar su vista. El graznido de los cuervos hizo estremecer a mas de uno, junto al sonido de los búhos alrededor del lugar. Sentado cómodamente en la terraza del castillo a 3.5 km de ellos, Mihail movió el alfil en diagonal comiendo a un peón del bando enemigo. Mientras los soldados miraban alrededor con precaución ya que se sentía observados, una sombra se movió entre las filas y el brillo de una navaja alerto a uno de los soldados, sin embargo, antes de poder hablar sintió como el filo era deslizado a lo largo de su cuello. -Dulces sueños -Fue el susurro que pudo escuchar antes de sentir como la sangre caía a lo largo de su cuello y perdía las fuerzas en sus piernas. El sonido de un cuerpo cayendo fue lo que llamó la atención de todos los soldados, los cuales giraron encontrando el cuerpo de uno de sus compañeros sin vida desplomado en el suelo. El terror invadió el sistema de muchos los cuales tragaron grueso, sintiendo el presentimiento de que ellos serían los siguientes. -Que inicie el juego -Ese susurro acaricio el oído de cada uno de los presentes, la sangre comenzó a bombear con rapidez a través de sus cuerpos al mismo tiempo que su corazón comenzaba a bombear sangre con fuerza. Al llegar al medio del bosque justamente donde la oscuridad se volvía mas densa la niebla comenzó a cubrirlos, los cuerpos fueron desapareciendo de la vista mientras la luna comenzaba a tonarse roja. El graznido de los cuervos helo sus cuervos al mismo tiempo que sus pulmones luchaban por obtener aire. GHM, aquella toxina invadía su cuerpo con rapidez. Sus corazones latían rápidamente mientras los cambios en sus cuerpos se hacían notar. Las venas verdes y azules comenzaban a sobresalir de sus cuerpos ocasionando los gritos y jadeos de dolor. La niebla comenzaba a dispensarse y ahí fue cuando lo vieron. La chica pelinegra que se encontraba a pocos metros de sus cuerpos. -Pensé que aguantarían más, son unos decepcionantes sujetos de prueba -Dice. - ¿Quién eres? -Se atreve a preguntar Ámbar valientemente mientras la sangre se deslizaba por sus labios. La pelinegra dejo de lado sus quejas ante sujetos de experimento tan pobres para mirar a la castaña que se encontraba a sus pies en medio de la agonía. Sonriendo divertida con la maldad brillando en sus ojos, una sonrisa decoro sus labios mostrando sus blancos dientes. -Oh mi señor estará muy decepcionado de mi -Dramatiza con un puchero, -Comencemos otra ves mi querida amiga alada, mi nombre es Gracie Banks demonio de rango XV -Ante esto los ojos de la castaña de abren exageradamente, mientras sus músculos comienzan a temblar debido al miedo – Soy la pieza Alfil del Káiser. Las feromonas se esparcieron con rapidez, el olor a gardenias y pinos hizo que mas de uno bajara la cabeza aquellas feromonas dominantes los doblegaban haciéndolos inclinarse bajando sus cabezas como cachorros ante sus alfas. -Gracie no me has dejado divertirme un poco -Reclama Nicklaus mientras traía un cuerpo siendo arrastrado por el suelo. Arrojándolo cual basura al suelo a poca distancia de sus compañeros en cuerpo de Alarick Baker, se mostraba totalmente ensangrentado con diversas heridas esparcidas por su cuerpo. -Pensé que esto sería más divertido -Pronuncia Keller desde lo alto de la rama de un árbol moviendo sus piernas. Ames aparece de en medio de la niebla totalmente relajado con aquel aire de burla que lo caracteriza, su cabello castaño se movía con el viento mientras aquel aroma a muerte hizo que los dioses comenzaran a agonizar, aquella toxina penetraba su cuerpo con rapidez. Sus órganos comenzaban a explotar dentro de sus cuerpos haciendo que la sangre saliera de sus labios y narices. -Son débiles -Pronuncia Victoria con aburrimiento. Su gemela la apoya con un asentimiento mientras saltaba posicionándose con gracia en una de las ramas secas de los árboles del tétrico lugar. El aroma de hierva buena y sándalo hace a los miembros de la guardia girar mirando como Kehlany traía tomado del pelo al capitán de aquellos soldados, el rostro de Aidan lucia casi irreconocible junto a aquellas quemaduras producto de las toxinas que penetraban su cuerpo. -Ha dado algo de batalla, pero no la suficiente -Informa mientras lanza el cuerpo del casi muerto capitán. A esas alturas la mayoría de los soldados permanecían en el suelo agonizando lentamente mientras otros se encontraban arrodillados totalmente humillados, Hazel lanzo su navaja la cual callo en el corazón del soldado que permanecía justo al lado de Ámbar. El grito de horror y dolor hizo a sus compañeros cerrar sus ojos al sentir como la sangre caliente salpicaba hacia sus cuerpos. -Nunca debieron venir aquí, solo están aquí afirmando su sentencia de muerte -Anuncia Keller con burla. -Solo cumplíamos ordenes -Dice Rubí quien después sintió como su garganta ardía después de la bocanada de sangre que negra que salió de sus labios. -Continente norte y nuestro emperador no es algo con lo que deban jugar. No si quieren seguir viviendo -Dice Admes. El sol comenzaba a salir mientras el sonido de los pasos que venían de la niebla llamo la atención de todos, de la penumbra el cuerpo del emperador se revelo haciendo que todos bajaran la cabeza sumisamente aquella aura dominante exigía sumisión. Su cabello pelirrojo brillaba a la luz del sol mientras su vestimenta negra hacia resaltar su piel totalmente pálida, sus ojos grises lucían serios como una tormenta a punto de llegar a su clímax. Sus labios color cereza resaltaban gracias a su piel pálida la cual era decorada por ligeras pecas que se encontraban esparcidas por sus pómulos. Sus largas pestañas naranjas se movieron con suavidad mientras sus pasos se detuvieron a pocos metros de Aidan. -Viniste aquí con tus soldados a cumplir una orden, sin embargo, debieron elegir con quien tratarían -Acuclillándose frente a él lo tomo por la mandíbula mientras el grito de dolor del pelinegro interrumpía el lúgubre silencio -Jamás he tenido piedad de quienes intentar tocar lo que es mío -Dice usando un tono dominante en la último, como un susurro que llenaba de terror el organismo de cada soldado. -Dolor. Esa simple palabra hizo que los gritos interrumpieran el tétrico silencio, la sangre comenzó a esparcirse alrededor cuando los órganos de los cuerpos explotaban alrededor salpicando de sangre el rostro del pelirrojo el cual lucia inmutable mientras Aidan miraba con atención como sus soldados morían. -Este es el resultado de oponerse ante mí, todos los que han estado en mi presencia han muerto y tu no serás la excepción -Dice antes de desprender la cabeza del cuerpo. El cuerpo de Aidan callo al suelo mientras Mihail se levantaba sosteniendo la cabeza en su mano derecha -Bienvenidos a su cementerio -Dice. Y eso fue la orden muda que tuvieron antes de que las piezas de su ajedrez se movieran ejecutando a cada Dios presente. Los gritos cesaron segundos después donde solo quedaban cuerpos sin vida. Él es el emperador, el príncipe de la casa real Ivanov Gray. Príncipe de la ruina. La piedad no existía en su vocabulario y aquel sol naciente en el horizonte era testigo de aquello. •• > •• Continente Este. Distrito 21, mansión Belmont. Aquella tarde el grito de terror del alto funcionario Aron Belmont alerto a sus sirvientes quienes miraron con horror la cabeza capitán Aidan Eslay mientras las manos del funcionario temblaban mientras leía aquella nota. Espero que te guste mi regalo, el capitán Eslay tenia potencial. Sin embargo, lo enviaste a cavar su propia tumba, mi consejo para ti es que jamás vuelvas a intentar usar mi territorio para tus fines, sino conocerás el verdadero infierno Belmont. Y la palabra piedad no existe en m vocabulario, por lo cual te daré un último consejo, si quieres que tu cabeza siga unida a tu cuerpo no te atravieses en mi camino o te atendrás a las consecuencias. Atentamente,} M.I.G. Desde ese momento lo supo, aquel emperador no dudaría en quitar a basuras que se atravesaran en su camino aun si eso significaba llevar todo a la ruina solo con la penumbra y sol naciente.
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